Ir al pié de página



  •  Artículo destacado
  • Batalla de Königsberg


    Batalla de Königsberg

    La Batalla de Königsberg selló la conquista de Prusia del Este por el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Atacada fallidamente entre enero y febrero de 1945, las fuertes fortificaciones medievales repelieron exitosamente a las tropas soviéticas. Finalmente, al quedar aislada la ciudad, las fuerzas alemanas se rindieron el 10 de abril. (Seguir leyendo...)



Ver último mensaje La inesperada huella del Tirpitz, la «bestia» nazi oculta entre la niebla

La pantalla de humo utilizada para camuflar el mítico acorazado paralizó el crecimiento de los árboles, unos daños que quedaron registrados en sus anillos

Imagen
El Tirpitz, amarrado en un fiordo noruego. El humo es artificial y pretendía ocultar el acorazado - Wikipedia / Imperial War Museums

El Tirpitz era el acorazado más grande de la Kriegsmarine, la armada alemana, durante la Segunda Guerra Mundial. Con una longitud de 250 metros y una capacidad de tripulación de unos 2.500 hombres, continúa siendo el más gigantesco de su clase jamás construido por la marina europea. A partir de 1942, el barco fue enviado a las costas de Noruega para actuar como elemento de disuasión contra una invasión aliada. A pesar de ser tan temible, el Tirpitz rara vez estuvo involucrado en despliegues operativos, por lo que fue bautizado como «La Reina solitaria del Norte». Un nombre mucho más bonito que su otro apodo, «La Bestia», recibido por representar una amenaza constante en el Mar de Barents.

«La destrucción, o incluso la paralización, de esta nave es el mayor evento en el mar en la actualidad. Ningún otro objetivo es comparable a eso», llegó a decir Winston Churchill en enero de 1942. Al pasar de un fiordo a otro, el Tirpitz fue atacado en varias ocasiones por submarinos miniatura de la Marina Real y aviones basados en transportistas. En 1944, se ancló en Kåfjord cerca de Alta (Noruega), donde fue atacado por varios bombarderos del Royal Air Craft que intentaban hundirlo. Y aquí pasó algo curioso. Entre otras acciones de defensa, los nazis usaron niebla artificial para esconder el navío. Pues resulta que estas pantallas de humo tuvieron una consecuencia inesperada: causaron daños severos a los pinos y abedules que rodeaban la zona, daños que todavía están presentes en sus anillos.

El equipo de la Universidad Johannes Gutenberg en Mainz, Alemania, examinaba núcleos de madera para obtener una imagen más completa del clima pasado en la región cuando se dio cuenta de que algunos árboles carecían por completo de anillos que dataran de 1945, justo el último año de la guerra mundial.

Los anillos no solo desvelan la edad del árbol, también dicen mucho sobre el clima. Cuando un árbol crece, agrega un ligero anillo a su tronco durante la primavera y principios del verano, estaciones en las que crece rápidamente, y un anillo más delgado y oscuro en el otoño, cuando el crecimiento es más lento. Durante los años en los que la temperatura y las precipitaciones son ideales para una especie, los ejemplares crecen más rápido y sus anillos son más anchos. Otros años, cuando hace demasiado calor o frío o está demasiado húmedo o seco, los árboles crecen más lentamente y los anillos son mucho más delgados.

Anillos ausentes

Pero es muy raro que los anillos de crecimiento estén ausentes. Según explican en la web de los museos Smithsonian, en un estudio realizado en 2013 sobre más de 2.000 registros de anillos de árboles en todo el hemisferio norte, estos solo estuvieron ausentes de forma generalizada en el suroeste de los Estados Unidos debido a una grave sequía.

En el caso de los árboles noruegos, los investigadores, que han presentado su trabajo en la asamblea general de la Unión Europea de Geociencias (EGU) en Viena, creen que la falta de anillos puede estar relacionada con el uso de nieblas químicas para ocultar el Tirpitz. «Estas pantallas de humo causaron daños severos a los árboles que rodean Kåfjord» escriben los investigadores.

Uno de los ejemplares no observó ningún crecimiento nuevo durante nueve años después de 1945. Se recuperó más tarde, pero le costó 30 años crecer al mismo nivel que antes del daño. En otras muestras, los anillos eran visibles pero muy delgados, informa la BCC. Cuanto más cerca estaban los árboles de Kåfjord, mayores eran los daños.

El estudio muestra cómo los enfrentamientos de la Segunda Guerra Mundial dejaron una huella impresa en la naturaleza que aún puede observarse hoy en día. Los investigadores creen que árboles similares pueden encontrarse en otros lugares, ya que el uso de pantallas químicas no se limitó al Tirpitz.


Fuente: ABC

Vistas: 173  •  Comentarios: 0  •  Escribir comentario [ Atras ]

  • Encuestas

¿Podría cambiar algún día la percepción de la 'esvástica' en Occidente?

No, para la cultura occidental este símbolo siempre quedará asociado con los nazis
88
65%
Sí, bastaría con que se le recordara más a la gente su origen remoto
15
11%
Sí, pero solo con el paso del tiempo, cuando la Segunda Guerra Mundial sea ya un hecho histórico demasiado lejano
33
24%
 

Votos totales : 136

 

Ver Tema


  • Donaciones PayPal
  • La Segunda Guerra es una comunidad dedicada al estudio de la Segunda Guerra Mundial sin ánimo de lucro. Cualquier donación es bienvenida y será destinada a sufragar los costes de alojamiento, dominio, etc. Gracias por su colaboración.

    Por favor, use un punto decimal (no una coma) como separador, por ejemplo 3.50

Powered by Board3 Portal © 2009 - 2014 Board3 Group