Ir al pié de página


  •  SUSCRÍBETE A HISTORIA
  • Oferta National Geographic Historia


  •  Artículo destacado

  • 70 aniversario de la batalla de Okinawa

    Okinawa. La última gran batalla

    Okinawa. La última gran batalla

    Nos encontramos ante el último peldaño antes de atacar la isla principal del archipiélago del Japón. Una descomunal operación que podría haber convertido Okinawa en la plataforma perfecta para llevar a cabo la Operación Downfall, la invasión de Japón, sirviendo de base de operaciones para el grueso de las tropas que intervendrían en ella, que serían alrededor de 4.500.000 efectivos...



  •  Búscanos en Facebook

  •  Recomendamos


Ver último mensaje María Cristina de Orive, última enfermera de la División Azul

María Cristina de Orive, última enfermera de la División Azul

Imagen


Todas eran valientes. Había que serlo para ir a Rusia. La madrileña Maria Cristina de Orive Alonso se alistó como voluntaria en 1941 para servir de enfermera en la División Azul impulsada por su coraje y por su filiación falangista. Tras sobrevivir a aquellos días de acero en el Este y prestar servicio en condiciones durísimas regresó para llevar una existencia sin tantos sobresaltos y morir este verano a los 92 años. De Orive estaba considerada la última enfermera de la División Azul y en calidad de tal la incluyeron los estudiosos Pablo Sagarra, Óscar González y Lucas Molina en su libro Divisionarios (La Esfera, 2012). La antigua auxiliar divisionaria. Decía que había ido a Rusia porque tenía que acompañar a sus compañeros de pupitre que habían dejado las aulas, recalcaba, para combatir el comunismo.

Las enfermeras, entre las que se incluían damas auxiliares de sanidad militar, cuerpo creado por Mercedes Milà —familia de los populares periodistas—, y componentes de la sección femenina de Falange, se instalaron al llegar a la Unión Soviética en hospitales militares donde atendieron como pudieron la avalancha de heridos y congelados (para ellos había “puestos de calentamiento”) que como una doliente riada sin fin provenía del frente. Vestían uniforme militar —diseñado por Balenciaga—. Ser enfermera en aquella despiadada guerra no era ninguna bicoca. Ambos bandos ignoraban las convenciones y liquidaban sin escrúpulo alguno al personal sanitario cuando se presentaba la ocasión. Mi tío abuelo, alférez divisionario, me explicó en cierta ocasión el episodio en que una unidad rusa se infiltró tras sus líneas y aniquiló un hospital de campaña hasta el último miembro, incluidos los heridos, cosa que ellos les hicieron pagar a los rusos atacando sin cuartel una posición enemiga al arma blanca.

Cuando las cosas se pusieron especialmente duras, De Orive (Madrid, 1919) fue trasladada con las demás enfermeras a los países bálticos y a Alemania. Estuvo en los hospitales de Porchow y Königsberg, donde ejerció hasta el verano de 1942. Entonces regresó a Madrid, donde continuó trabajando de enfermera. En 1946 se casó con Agustín Payno Mendicoague, un médico traumatólogo y divisionario como ella que había servido de sargento-médico en la 1ª Compañía de Antitanques de la división y fue incluso autor de la música de varias canciones como Gibraltar, Gibraltar, cubre tu pecho —de medallas, imagino— o el himno de su propia unidad. De Orive tuvo nueve hijos, y según los que la conocían era una gran lectora, aficionada a las plantas y a la fotografía y colaboradora de la parroquia de su barrio.

Fuente Foto y Texto:
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/ ... 25344.html

Un Saludo
Cocinilla

Vistas: 895  •  Comentarios: 6  •  Escribir comentario [ Atras ]

  • Donaciones PayPal
  • La Segunda Guerra es una comunidad dedicada al estudio de la Segunda Guerra Mundial sin ánimo de lucro. Cualquier donación es bienvenida y será destinada a sufragar los costes de alojamiento, dominio, etc. Gracias por su colaboración.

    Por favor, use un punto decimal (no una coma) como separador, por ejemplo 3.50

  • Publicidad




Powered by Board3 Portal © 2009 - 2014 Board3 Group