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La batalla de San Pietro

Publicado: 19 03 2011 00:59
por guscano
La batalla de San Pietro

La campaña de Italia comenzó en septiembre de 1943. Pronto se observó que tanto la defensa del terreno por parte de los alemanes como las peculiares geográficas de la península italiana iba a suponer un lento avance de las tropas aliadas a través de la península italiana.


En diciembre de 1943, los aliados se encontraban ante otro más de los escollos en su lento avance hacia Roma. Se trataba de atravesar el valle del Liri, y el pueblo que lo dominaba, San Pietro. El general Kesselring había recibido órdenes de Hitler de detener a los aliados en Italia. Gran estratega de la guerra defensiva, aprovechó los múltiples ríos y montañas que salpican la península para constituir un sistema de líneas de defensa móviles, lo que ralentizó peligrosamente el avance de los ejércitos británicos y estadounidenses. En este contexto, la zona de San Pietro se convirtió en parte de la línea de invierno, punto desde el cual podían hostigar a las fuerzas atacantes.

San Pietro era un pequeño pueblo italiano situado a la entrada del valle Liri, en torno a la carretera que comenzaba en el río Volturno y que atravesaba Cassino, llegando a Roma. Si los aliados querían llegar a la ciudad eterna, tenían que atravesar este valle, y el pueblo que lo dominaba.

ANTECEDENTES
Cuando comenzó la invasión de la Italia continental el 3 de septiembre de 1943, las fuerzas alemanas se encontraban muy dispersas. Las razones eran tanto el desconocimiento del lugar donde se iba a efectuar el ataque aliado como por otro importante factor: Las líneas de suministro y comunicaciones de los alemanes debían ser aseguradas ante el repentino armisticio del gobierno italiano. Mientras se organizaban, los alemanes lograron retener a los aliados al sur de Nápoles hasta que todas las tropas pudieran evacuar el sur de Italia. A medida que los alemanes iban retrocediendo hacia posiciones más al norte, las fuerzas aliadas, compuestas por el octavo ejército británico a la derecha de la península italiana y el quinto ejército estadounidense a la izquierda, seguían empujando hacia el norte.

Este impulso se fue ralentizando con la llegada del invierno. Con las lluvias de otoño, las carreteras empezaron a convertirse en lodazales y los torrentes de agua fueron destruyendo los puentes improvisados que se habían construido sobre los ríos, tras haber destruido los alemanes minuciosamente todos los puentes en su retirada. Hombres y vehículos tenían que avanzar bajo una cada vez más profunda capa de barro y la moral de las tropas iba descendiendo a medida que arreciaban las lluvias. Finalmente, con el puerto de Nápoles como único lugar por donde los suministros llegaban hacia las unidades que luchaban en terrenos cada vez más difíciles e impracticables, la línea de suministros se colapsó a principios de noviembre. La detención total del empuje aliado se produjo el 15 de noviembre, cuando los alemanes pertenecientes al XIV Panzer Korps, tras haber sido reforzados con dos divisiones, consolidaron una línea de fortificaciones en el río Garigliano y las montañas adyacentes. Para los aliados, había llegado el momento de reorganizarse.

Mapa de Italia con los detalles de los avances aliados por la península italianaMapa de Italia con los detalles de los avances aliados por la península italiana

Su plan de ataque durante el periodo de finales de 1943 y principios de 1944 consistió en continuar presionando a las fuerzas alemanas hacia el norte y tomar la ciudad de Roma cuando las condiciones fuesen propicias. De esa forma les impedirían reorganizar sus fuerzas. La lucha en Italia tendría además un efecto en la situación militar del resto de Europa, ya que mientras los alemanes estuvieran empleando fuerzas en el frente italiano, movilizarían soldados, pertrechos y alimentos que de otra forma irían al frente del este o al refuerzo de la muralla del Atlántico. Así, el esfuerzo se mantendría con la finalidad de romper la línea de invierno. Esta misión se le encargó al quinto ejército del general Clark. Para el soldado de infantería, esto suponía un patrón familiar de ataques contra una zona montañosa bien defendida que, una vez superada, llevaría a otra con las mismas características, y así indefinidamente.

Para los alemanes, la misión consistiría en detener o ralentizar casi indefinidamente a los aliados, impidiéndoles la toma de Roma. Sus posiciones principales consistían en una línea denominada Gustav o Cassino, que comenzaba en la costa del Tirreno, continuaba en paralelo al río Garigliano, seguía por el río Rápido hasta las alturas de Cassino. Delante de esta línea se construyeron una serie de posiciones temporales que se denominaron línea de invierno y consistían en defensas montañosas que se apoyaban mutuamente, todas ellas con una gran profundidad.


EL ATAQUE
Tras una primera ofensiva por el control de la totalidad del valle de Liri, algunas partes de la línea de invierno quedaron seriamente debilitadas. No obstante, todavía hacía falta tomar una serie de objetivos para poder acceder a dicho valle y continuar avanzando por la importante carretera Nº 6 que terminaba en Roma. El enemigo todavía controlaba la zona norte de pasillo de Mignano, que llevaba directamente al valle. Desde posiciones en el monte Sammucro y el monte Lungo, los alemanes controlaban el estrecho valle en el que además se encontraba el pequeño pueblo de San Pietro, pieza clave de las dos defensas montañosas y punto de referencia para el éxito del ataque. Dos batallones del 15º regimiento de granaderos Panzer habían construido puestos de ametralladoras cuya construcción resistía los ataques aéreos y de la artillería aliados. Con gran profundidad, cubiertos con tres capas de troncos y protegidas con tierra y piedras, solo tenían una estrecha entrada. Para acercarse a esos emplazamientos, los soldados debían pasar antes por un campo de minas y una línea de alambres tras la cual se encontraba otro campo de minas. Si los soldados penetraban esta línea, les esperaba una lluvia de proyectiles de ametralladora, mortero y artillería de los montes adyacentes, sin afectar a los defensores. Así, desde el monte Lungo y el Monte Sammucro, los alemanes tenían controlados todos los accesos a San Pietro. Los aliados debían, pues, tomar estos dos montes y el pequeño pueblo, lo que obligaría a los alemanes a replegarse al norte.

El ataque al monte Lungo, que dominaba a San Pietro desde el sureste, se le encargó al 1º Grupo Motorizado italiano, formado por el 67º regimiento de infantería, el 51º batallón de bersagliere y el 11 regimiento de artillería. Era la primera vez que una unidad italiana iba a luchar contra sus antiguos aliados. La toma del monte Sammucro se le encargó al 3º batallón de Rangers y el 143º regimiento de la 36ª división de infantería estadounidense.

El ataque a la cima del monte Sammucro, defendido por elementos del segundo batallón del 71º Regimiento de granaderos Panzer, comenzó a las 17:00 horas del 7 de diciembre. La compañía A del 143º regimiento de la 36ª División de infantería comenzó un ataque que, dada la naturaleza del terreno, debería haber sido asignada a tropas más especializadas. No obstante, los hombres lograron alcanzar el pedregoso pico y desalojar a los defensores con la ayuda de granadas de mano y armas ligeras. Al caer la noche, el pico más importante del monte Sammucro se encontraba en manos aliadas. Pero no iba a ser fácil quitar definitivamente a los alemanes ese punto vital para la defensa del valle. Todavía controlaban otras partes del monte y tenían la intención de recuperar toda la cima. A las 7:00 de la mañana del 8 de diciembre se desencadenó un terrible contraataque causo muchas bajas entre los hombres de la compañía A.

Un diagrama de los primeros ataques sobre San PietroUn diagrama de los primeros ataques sobre San Pietro

Mientras tanto, a las 06:30 horas del 8 de diciembre y bajo una gruesa capa de niebla, las tropas italianas comenzaron el asalto al monte Lungo. Tras llegar a la cota 343, el avance se detuvo ante el fuego de ametralladoras y mortero. A pesar de machacar la cima con fuego de artillería, las tropas italianas tuvieron que retirarse a las 12:15 tras sufrir graves bajas. La cima del monte no se había podido tomar. Los días sucesivos se dedicarían a consolidar las posiciones del monte Sammucro.

Los soldados del 3º Batallón de Rangers se encargaron de tomar el resto del monte Sammucro, incluyendo la cota 950. Entre los días 8 y 10 de diciembre se sucedieron los ataques, en los que los soldados tenían que avanzar por el pedregoso monte con granadas de mano en un combate que a menudo ocurría a muy cortas distancias. Los heridos debían ser transportados a retaguardia por empinadas cuestas y desfiladeros; las municiones y avituallamientos se llevaban a primera línea con la inestimable ayuda de burros, que traían a su vuelta los cadáveres de los soldados abatidos en la lucha por el monte.

Entre los días 11 y 13 de diciembre los alemanes volvieron a desencadenar violentos contraataques para recuperar el monte Sammucro. Gracias al dominio de las posiciones altas, los observadores estadounidenses dirigían a la artillería, desbaratando los intentos de ataque de los soldados alemanes. La cima del monte Sammucro permanecería en manos aliadas, pero a un altísimo precio. Ante el alarmante número de bajas, entre el 11 y el 13 de diciembre los hombres del 143º regimiento tuvieron que ser reforzados con el 504º regimiento de infantería paracaidista de la 82ª división aerotransportada.

El día 15, el mando decidió efectuar un ataque coordinado contra el monte Lungo y el pueblo de San Pietro. El 1º y 2º batallón del 143º regimiento se encargaron de efectuar el ataque con el apoyo del 1er. grupo motorizado italiano. Tras una lucha feroz en el que la peor parte se la llevaron los alemanes, que perdieron más de doscientos hombres, finalmente se logró capturar el Monte.

Debido a las extraordinarias defensas a las que se tendrían que enfrentar para tomar el pueblo de San Pietro, los mandos consideraron que los soldados necesitarían el apoyo de carros de combate. Su uso en este tipo de terrenos planteaba graves problemas. Se esperaba que los carros atravesaran las defensas y limpiaran el camino para la infantería, pero la naturaleza del terreno hacía muy difícil adentrarse en el pueblo. El camino por donde debían pasar los carros del 753º batallón eran terrazas de piedra de más de dos metros de altura con olivos y maleza, rotas solo por estrechas torrenteras y otras irregularidades. Se hizo un intento de subida por este terreno, pero a pesar de que los ingenieros volaron algunas terrazas, el lodo y las piedras impidieron a los carros avanzar al pueblo desde esa posición. No quedaba otra alternativa que utilizar la carretera de acceso.

Aunque con poca calidad, la foto muestra los emplazamientos de ametralladora alemanes, totalmente fortificados con piedras y troncos, lo que los hacía prácticamente invulnerablesAunque con poca calidad, la foto muestra los emplazamientos de ametralladora alemanes, totalmente fortificados con piedras y troncos, lo que los hacía prácticamente invulnerables

Antes de la hora del ataque, la artillería disparó una concentración de proyectiles de humo sobre el monte Lungo, todavía en poder de los alemanes, para ocultar el avance. A las 11:00 horas del día 15 de diciembre, 16 carros Sherman avanzaron por la carretera que discurría por las faldas del monte Sammucro. Cerca de San Pietro, el carro de cabeza giró e intentó subir por la colina en dirección al pueblo, destruyendo varios puestos de ametralladoras antes de llegar a las afueras cuando estaba anocheciendo. Debido a la inestabilidad de la situación, se le dio la orden de volver a la carretera. Mientras tanto, el segundo carro continuó avanzando por la carretera hasta acercarse a un kilómetro del pueblo, momento en el que quedó inutilizado por una mina. La tripulación no sufrió daños y se quedó vigilando el monte ante la posibilidad de un ataque alemán. El tercer carro pasó al segundo y entró en un camino de tierra que llevaba al sur del pueblo. La artillería alemana alcanzó e inutilizó el carro justo antes de entrar al pueblo y la tripulación tuvo que esconderse entre las casas. Los dos siguientes carros cayeron bajo el certero fuego de artillería alemán en la carretera, mientras que otros tres siguieron avanzando hasta que pisaron sendas minas, bloqueando definitivamente el camino. Los otros carros intentaron dar la vuelta. Al girar, dos perdieron las cadenas y solo dos pudieron continuar por el camino para rescatar a la tripulación del Sherman que subió hacia el pueblo. Al final del día, el ataque no había servido para nada. Solo 4 de los dieciséis carros volvieron al punto de partida. Siete fueron destruidos y otros cinco inutilizados.

Un mapa tridimensional del ataque de carros de combate del 15 de diciembreUn mapa tridimensional del ataque de carros de combate del 15 de diciembre
El 16 de diciembre se ordenó otro ataque contra San Pietro a cargo de la compañía E y F del 141º regimiento de la 36ª división. Fueron avanzando valiéndose de granadas y con la bayoneta calada en combates cuerpo a cuerpo, pero solo unos pocos hombres de ambas compañías llegaron al pueblo, debiendo retroceder para esperar refuerzos. Durante el día se sucedieron los intentos de tomar el pequeño pueblo de San Pietro sin otro resultado que unas bajas estadounidenses cada vez mayores.

Ante la toma del Monte Lungo, el mando alemán sabía que no podría mantener por mucho tiempo el control del pueblo, tras perder el control de las dos montañas que lo rodeaban. A última hora del 16 de diciembre, los alemanes efectuaron un ataque para cubrir la retirada a las posiciones en San Vittore, el monte Cedro y el Monte Porchia.

Desde su nueva línea de defensa, los alemanes serían capaces de retener un poco más a los atacantes, repitiéndose la historia de la batalla de San Pietro. El lento y costoso avance de los aliados por la península italiana continuaría hasta llegar a Roma, pero el desembarco de Normandía cambió el foco de atención del mundo y lo alejó de este frente, que se llegó a llamar “la guerra olvidada”.

EL DOCUMENTAL
Los mandos militares buscaron la forma de transmitir al pueblo estadounidense las condiciones de la lucha en Italia, para así poder explicar la exasperante situación de estancamiento del avance. Ante la presión de obtener buenas imágenes, el oficial de mayor graduación del Signal Corps en el teatro de operaciones del Mediterráneo solicitó que le fuesen enviados directores y guionistas de renombre. Enviaron a John Huston.

Huston recibió el encargo de filmar la toma del pequeño pueblo italiano. El famoso director hizo el documental que le pidieron, pero tras presentarlo en una sesión privada a los mandos del ejército, se decidió que no podía ser mostrado al público, a menos que se cortasen muchas de sus escenas, entre las que se encuentran las de soldados estadounidenses muertos mientras son introducidos en sacos de algodón blanco. Tras una implacable censura y con un metraje muy recortado, fue presentado al público, siendo alabado por la crítica. Hasta los años 70 no se pudieron incorporar al documental las escenas que se cortaron durante la guerra.

Una escena del documental que John Huston rodó en el frente italianoUna escena del documental que John Huston rodó en el frente italiano
El polémico documental de John Huston, a pesar de sus carencias, constituye un magnífico resumen del tipo de combate al que los soldados estadounidenses se enfrentaron en ese difícil teatro de operaciones. Por suerte, se puede encontrar en Youtube dividido en 4 partes y con una calidad más que aceptable:


Por otro lado, en el artículo que trata sobre los fotógrafos de combate durante la Segunda Guerra Mundial de este foro hago una disección de este metraje. Como resumen, diré que la mayoría de las imágenes de combate son falsas, hechas meses después de la auténtica batalla. Para saber más, les paso un link a la parte de dicho artículo en la que se menciona San Pietro:

Fotógrafos de combate


A continuación varias fotos del gran director de cine John Huston:

Una foto del cineasta tomada varios años después de la guerraUna foto del cineasta tomada varios años después de la guerra

El Capitán Huston durante la guerra. A destacar la chaqueta de oficial con las insignias del Signal Corps en las solapas, cuerpo en el que se engloban los fotógrafos y camarógrafos de combate del ejército de los EEUUEl Capitán Huston durante la guerra. A destacar la chaqueta de oficial con las insignias del Signal Corps en las solapas, cuerpo en el que se engloban los fotógrafos y camarógrafos de combate del ejército de los EEUU


F I N


Fuentes / Para saber más:


* Fifth Army at the Winter Line , Center of Military History, U.S. Army, Washington, D.C., 1990
* Armed With Cameras, Peter Masloswky. Ed. The Free Press, 1993
* San Pietro, John Huston, War Dept. Historical films
* The Battle for Rome, Robert Katz, Simon & Shuster, 2003
* National Archives
* Youtube

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