El Auge del Militarismo en Japón

Descripción: El ultranacionalismo era una característica de los políticos y Militares conservadores desde los orígenes de la Restauración Meiji contribuyendo al belicismo.

Movimientos, ideologías y partidos en el periodo de Entreguerras

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El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por Oerlikon » 25 05 2017 09:52

El Auge del Militarismo en Japón


  1. Introducción
  2. Los atentados contra HiroHito
  3. Sakurakai – La Sociedad de la Flor del Cerezo
  4. Toseiha – La Facción del Control Moderado
  5. Kodoha – La Facción del Camino Imperial
  6. El Golpe de Estado del 26 de Febrero de 1936
  7. El Militarismo llega al Gabinete del Gobierno – Ley de Movilización Nacional
  8. Fuentes



1. Introducción

El ultranacionalismo era una característica de los políticos de derechas y de los Militares conservadores desde los orígenes de la Restauración Meiji, con el Emperador MutsuHito, contribuyendo en gran medida a las políticas probelicistas de finales del siglo XIX. El reinado del Emperador Meiji, que se había marcado como objetivo la modernización de la sociedad japonesa y que había marcado el fin de la sociedad samurái y de los Shogunes, pasando de una sociedad feudal y rural a otro modelo urbano y capitalista, había dado origen también a una serie de sociedades secretas, patrióticas y conservadoras, como la Genyosha en 1881, (Sociedad del Océano Negro), ó posteriormente la Kokuryukai en 1901, (Sociedad del Dragón Negro).

Estos grupos se mostraron muy activos tanto en la política interior como en la exterior, fomentando los sentimientos belicistas y apoyando las causas ultranacionalistas. Después de las victorias de Japón contra China, (Primera Guerra Sino-Japonesa 1894 a 1895),y contra Rusia, (Guerra Ruso-Japonesa 1904 a 1905),los miembros de estas sociedades se centraron en las actividades de la política doméstica, empezando a percibir y a advertir de la amenaza del comunismo y del socialismo.
Durante la Restauración del Emperador Meiji, MutsuHito, empezaron a darse los primeros movimientos ultranacionalistas y belicistas en la políticaDurante la Restauración del Emperador Meiji, MutsuHito, empezaron a darse los primeros movimientos ultranacionalistas y belicistas en la política
Durante el período de entreguerras, y bajo el reinado del Emperador YoshiHito, (Emperador de la Restauración Taisho), estas sociedades, que contaban con un cierto predicamento social pero que carecían de representación política en las cámaras de representantes del Gobierno de Japón, (la Diet), predicaban el fin de la sociedad capitalista y propugnaban la nacionalización de los bienes a partir de una cierta cantidad para poder destinar esos ingresos extras a preparar la defensa y la expansión del Imperio de Japón.
Durante la Restauración Taisho, con el Emperador YoshiHito, se comienza a propugnar por parte de ciertas sociedades secretas ultranacionalistas, la necesidad de potenciar las políticas de defensa y expansión del Imperio de JapónDurante la Restauración Taisho, con el Emperador YoshiHito, se comienza a propugnar por parte de ciertas sociedades secretas ultranacionalistas, la necesidad de potenciar las políticas de defensa y expansión del Imperio de Japón
Pero es durante el reinado del Emperador HiroHito, Restauración Showa, y que ya había sido designado regente en 1921 ante la incapacidad de YoshiHito, cuando estas sociedades y estos sentimientos ultranacionalistas y conservadores, empiezan a reclamar una “revolución” para potenciar el Estado Shintoísta, glorificar al Emperador y las tradiciones japonesas, y alejarse de los modos de vida y de sociedad occidentales que eran considerados egoístas, decadentes y poco honorables. Y de esa idea, de ese modo de vida y de esa “revolución” llegaron a hacer incluso su misión, pretendiendo llevarla a todos los países asiáticos.
Durante la Restauración Showa, con el Emperador HiroHito, los movimientos ultras ganan poder políticoDurante la Restauración Showa, con el Emperador HiroHito, los movimientos ultras ganan poder político
2. Los Atentados contra HiroHito

Durante su reinado, la Restauración Showa “Periodo de la Armonía Brillante”, el Emperador HiroHito sufrió tres atentados contra su vida, que incrementaron los sentimientos ultranacionalistas ya que pensaban que existían una serie de grupos sociales y partidos políticos, (independentistas y de extrema izquierda), que estaban dispuestos a destruir el modo de vida japonés y a asesinar a la figura más sagrada del estado.

El “Incidente Toranomon” fue el primero de los complots sufridos por el Emperador HiroHito para acabar con su vida. Fue llevado a cabo por el activista radical socialista Daisuke Namba, un antiguo estudiante de la Universidad de Waseda e hijo de Sakumo shin Namba que era representante político en la Diet, quien en 1923 disparó con un rifle camuflado de bastón contra el entonces Príncipe Regente que se dirigía hacia la Diet en un coche.
Daisuke Namba, disparó contra el Emperador HiroHito en 1923Daisuke Namba, disparó contra el Emperador HiroHito en 1923
El atentado no tuvo éxito ya que HiroHito se apercibió del acercamiento de Daisuke Namba y observando que portaba lo que podía ser un arma, se echó hacia delante evitando que el proyectil le alcanzase. Daisuke Namba disparó varias veces más alcanzando al vehículo en el que viajaba HiroHito y causando la rotura de una de las ventanillas del mismo cuyos cristales hirieron levemente al Vizconde Iriye, que viajaba junto al Príncipe Regente en calidad de Ayudante de Campo. Varios testigos contaron más tarde que Daisuke Namba disparó a muy poca distancia de HiroHito mientras gritaba “¡Banzai!”, y que no depuso su actitud hasta que fue reducido por los agentes de la policía que le detuvieron.

Con posterioridad al intento de asesinato de HiroHito se produjeron una serie de redadas por parte de la policía contra grupos anarquistas y socialistas, ya que se sospechaba que el atentado era una represalia por el asesinato durante unas protestas contra la mala gestión del Gobierno por un terremoto, del líder socialista Osugi Sakae a manos del Capitán Amasaku del Kenpeitai.
La muerte del líder Socialista Osugi Sakae, se barajó como una de las motivaciones del atentado de Daisuke NambaLa muerte del líder Socialista Osugi Sakae, se barajó como una de las motivaciones del atentado de Daisuke Namba
El atentado supuso un shock entre la sociedad japonesa debido a la reverencia debida a los Emperadores y a la Familia Imperial que hacía impensable que un súbdito japonés pudiera cometer tal osadía. Daisuke Namba fue juzgado y condenado a muerte por un Tribunal Especial, y cuando fue preguntado por si quería utilizar el último turno de palabra se limitó a gritar al Tribunal“¡Banzai Comunismo Internacional!, ¡Banzai Rusia Soviética!”. (“10.000 años de vida al comunismo y a la Rusia Soviética”).

Daisuke Namba fue ahorcado en 1924 y los testigos afirman que se mantuvo dando vivas al comunismo e insultando a los representantes del Gobierno hasta que se abrió la trampilla del patíbulo. Su padre dimitió de su cargo político en la Diet y cometió el suicidio ritual Sepukku ó HaraKiri. El resto de la familia aceptó el cambio de apellido otorgado por el Emperador HiroHito como gesto de magnanimidad y pasó a llamarse Kurokawa.

El segundo intento de asesinato contra el todavía Príncipe Regente HiroHito, fue frustrado por los servicios policiales en 1926 quienes detuvieron a dos jóvenes anarquistas relacionados con el Movimiento para la Independencia de Corea, (aunque no eran miembros activos del mismo), que estaban recopilando armas, explosivos e información para cometer un futuro atentado contra HiroHito.
Park Yeol y Fumiko Kaneko, activistas por la independencia de Corea, fueron detenidos por conspirar para asesinar al Emperador HiroHitoPark Yeol y Fumiko Kaneko, activistas por la independencia de Corea, fueron detenidos por conspirar para asesinar al Emperador HiroHito
Fumiko Kaneko y Park Yeol eran dos activistas anarquistas y antiimperialistas que habían publicado una serie de artículos clandestinos criticando las políticas llevadas a cabo por el Gobierno de Japón en territorios ocupados como Corea. Ambos habían vivido en la Corea ocupada por los japoneses, (Park Yeol era coreano de nacimiento), y habían entrado en contacto con miembros del Partido Comunista Japonés, así como integrantes de movimientos socialistas y anarquistas, después de regresar a Tokyo en 1923, donde fundaron un grupo radical llamado “Futei-Sha”, (Sociedad de los Descontentos), que les puso bajo la lupa de los servicios de información del Kenpeitai.

Detenidos durante una redada, ambos se declararon culpables de urdir un plan para asesinar al Príncipe Regente con explosivos. Condenados inicialmente por alta traición y sentenciados a muerte, el Príncipe Regente les conmutó la sentencia por la de cadena perpetua perdonándoles por su acción frustrada. Fumiko Kaneko y Park Yeol se habían casado legalmente en prisión pocos días antes de la sentencia, y aunque Park Yeol aceptó el perdón y fue liberado en Octubre de 1945 después de la Segunda Guerra Mundial, Fumiko Kaneko no aceptó el perdón del Emperador y se suicidó en su celda el 23 de julio de 1926.
Fumiko Kaneko no aceptó la clemencia del Emperador y se suicidó en prisiónFumiko Kaneko no aceptó la clemencia del Emperador y se suicidó en prisión
El tercer intento de asesinato contra el Emperador HiroHito tuvo lugar en 1932 en lo que se conoció como el "Incidente Sakuradamon".

El 9 de enero de 1932, el activista de la Legión Patriótica Coreana, Lee Bong-Chang, lanzó una granada contra el coche de caballos que transportaba al Emperador HiroHito.
Fotografía policial de Lee Bong-Chang, activista por la independencia de Corea, quien lanzó una granada contra el carruaje de HiroHitoFotografía policial de Lee Bong-Chang, activista por la independencia de Corea, quien lanzó una granada contra el carruaje de HiroHito
El Emperador, salía del Palacio Imperial de Tokyo por la Puerta de Sakuradamon para ver una parada militar, encabezando una comitiva de carruajes hacia el lugar del desfile cuando Bong-Chang, disfrazado de Oficial del Kenpeitai, se acercó a la misma lanzando una granada de mano sobre el coche del Emperador. La granada rebotó en el carruaje y estalló junto al coche del Ministro de la Casa Imperial, el Barón Ichiki Kitokuro, matando a los dos caballos de tiro del carruaje y causándole heridas leves al Barón y sus acompañantes. Lee Bong-Chang fue capturado rápidamente por los soldados de escolta de la Guardia Imperial y conducido ante las autoridades.
Lee Bong-Chang es conducido al juicio secreto donde sería condenado a muerteLee Bong-Chang es conducido al juicio secreto donde sería condenado a muerte
Juzgado en un Tribunal Secreto por alta traición, conspiración para asesinar al Emperador, heridas e intento de asesinato, fue condenado a muerte y ejecutado en la Prisión de Ichigaya el 10 de octubre de 1932. El Gobierno Provisional de la República de Corea, dirigido por Kim Gu desde Shanghai, (contrario a la ocupación japonesa), estaba al tanto de la acción de Lee Bong-Chang y los diarios japoneses empezaron una campaña de sentimientos antichinos que dificultaron todavía más las ya tirantes relaciones diplomáticas entre China y Japón, (pocos meses después de una guerra no declarada y que finalizó con el establecimiento del Gobierno de Manchukuo, encabezado por el último Emperador Chino Pu Yi), y favoreciendo el discurso probelicista de muchos altos Oficiales del Ejército Imperial de Japón.


3. Sakurakai – La Sociedad de la Flor del Cerezo

La Sakurakai, (ó Sociedad de la Flor del Cerezo), fue una sociedad secreta fundada por jóvenes Oficiales del Ejército Imperial de Japón en septiembre de 1930. Tenían como objetivo la reorganización del Estado en base a una línea de gobierno totalitaria y militarista, (vía golpe de estado si fuera necesario), que desembocase en una dictadura militar encabezada por el Emperador HiroHito, libre de partidos políticos y de “burócratas malvados”.

Liderada por el Teniente Coronel Kingoro Hashimoto, en aquel entonces Jefe de la Sección para Rusia del Estado Mayor del Ejército Imperial, y por el Capitán Isamu Cho, (Teniente General durante la Segunda Guerra Mundial), junto con el apoyo del Teniente General Sadao Araki, (futuro Ministro de Educación y Ministro de la Guerra), la Sakurakai comenzó sus actividades con poco más de una decena de miembros, todos ellos Oficiales en activo del Ejército Imperial, llegando en octubre de 1931 según algunas fuentes a contar con varios cientos de miembros en sus filas, entre ellos el futuro Primer Ministro de Japón Kuniaki Koiso.
El Teniente Coronel Kingoro Hashimoto, fue el líder fundador de la SakurakaiEl Teniente Coronel Kingoro Hashimoto, fue el líder fundador de la Sakurakai
La Sakurakai se vio envuelta por dos veces en 1931 en sendos movimientos involucionistas para provocar el cambio de Gobierno que propugnaban para así establecer un nuevo gabinete de gobierno, basado en el socialismo de estado, y poder acabar con las actuales políticas, ideologías y sistemas económicos, todos ellos corruptos y alejados de la sociedad imperial que defendían y del simbolismo de la “Flor del Cerezo” que era imagen de la humildad, de la efímera vida del soldado y del sacrificio personal en favor del Imperio de Japón.

En Marzo de 1931, en lo que se llamó el "Incidente del 15 de Marzo", junto con integrantes de organizaciones ultranacionalistas civiles, la Sakurakai orquestó un golpe de estado para poner al frente del Gobierno como Primer Ministro al General Kazushige Ugaki, por aquel entonces Ministro de la Guerra.

Como consecuencia del intento de asesinato del Primer Ministro Osachi Hamaguchi , tanto el Príncipe Kinmochi Saionji, (último de los padres fundadores del Japón moderno), como el Guardián del Sello Imperial Makino Nobuaki, consideraron recomendar al General Ugaki como Primer Ministro en sustitución de Hamaguchi, pero más tarde desecharon la idea pensando que era más acertado proponer a un candidato que proviniera del ámbito civil de los partidos políticos.
La Sakurakai planeó un golpe de estado para colocar al General Kazushige Ugaki, Ministro de la Guerra, como Primer MinistroLa Sakurakai planeó un golpe de estado para colocar al General Kazushige Ugaki, Ministro de la Guerra, como Primer Ministro
Este hecho, la no propuesta del General Ugaki como Primer Ministro, supuso un golpe moral a los estamentos más militaristas del Ejército Imperial, que se consideró despreciado, y comenzó a urdir el golpe de estado. Este golpe de estado se desarrollaría en tres fases:
  1. Se provocarían una serie de disturbios en Tokyo para forzar al Gobierno a desplegar a unidades militares y al decreto de la Ley Marcial.
  2. El Ejército Imperial daría el golpe de estado en sí mismo y tomaría el poder deponiendo al Gobierno por la fuerza de las armas.
  3. Se proclamaría al General Ugaki como Primer Ministro y este nombraría a un nuevo Gobierno.
El proyecto estaba apoyado y financiado por una donación de 200.000 yenes por parte del Marqués Yoshichika Tokugawa, líder ultraderechista en la Cámara Alta de la Diet y primo segundo del Emperador HiroHito, y descendiente de un antiguo clan de Samurais.
Yoshichika Tokugawa, líder ultraderechista, fue uno de los promotores del golpe de estadoYoshichika Tokugawa, líder ultraderechista, fue uno de los promotores del golpe de estado
A finales de Febrero de 1931 varias organizaciones ultraderechistas, lideradas por Kanichiro Kamei y por Shumei Okawa, comenzaron a agitar el ambiente en el exterior del edificio principal de la Diet para crear los disturbios que suponían la primera parte del plan. Pero debido a problemas de índole logística, (no fueron capaces de llevar a todos sus partidarios hasta el lugar acordado), la protesta fue de mucha menos entidad que la esperada y los disturbios finalmente no se produjeron.

El Coronel Hashimoto se reunió con Okawa y este decidió escribir al General Ugaki para que arengara a las tropas a levantarse contra el Gobierno. El General Ugaki, quien había mantenido una actitud ciertamente de tibieza desde el comienzo del complot, decidió no apoyar el golpe de estado. El General Ugaki tenía en ese momento la esperanza de convertirse en el líder del Partido Rikken Minseito, (Partido Democrático Constitucional de ideología liberal conservadora), y de poder alcanzar el cargo de Primer Ministro por medios democráticos en lugar de con un golpe de estado.

Además el General Ugaki sostenía que el establecimiento de una dictadura militar no haría otra cosa que desagradar a los sectores más poderosos del país, (industriales, nobles de la corte imperial, los hombres de negocios de la zaibatsu), que serían esenciales para el desarrollo de la “guerra total” que todo el estamento militar japonés consideraba ya inevitable.

Los conspiradores intentaron de nuevo los disturbios el 17 de marzo, (dos días después del proyectado golpe de estado), pero tampoco esta vez consiguieron reunir a los 10.000 manifestantes que requerían para forzar al Gobierno a enviar tropas. Esta vez todos los conspiradores fueron detenidos, y el propio General Ugaki manifestó que todos aquellos que fueran militares en activo recibirían el merecido castigo a su deslealtad, aunque esos castigos fueron ciertamente leves y muy pocos de ellos llegaron a pisar los calabozos militares. Como resultado, los militares se implicaron todavía más en la vida política y, lejos de abandonar sus complots, intentaron otro sólo siete meses más tarde con el mismo Coronel Hashimoto a la cabeza.

El 21 de octubre de 1931 era la fecha prevista para el "Incidente de los Colores Imperiales", el segundo golpe de estado intentado por parte de la Sakurakai y de elementos ultraderechistas. De nuevo el Teniente Coronel Hashimoto y el líder ultraderechista Shumei Okawa se pusieron al frente de la conspiración golpista. En una acción mucho más ambiciosa que la proyectada el mes de marzo anterior, los golpistas tenían planeadas una serie de acciones mucho más expeditivas:
  1. En un primer momento, personalidades claves del Estado y del Gobierno tales como el Primer Ministro Wakatsuki Reijiro, el Ayudante de Campo del Emperador Saito Makoto, el Príncipe Saionji Kinmochi, ó el Ministro de Asuntos Exteriores Kijuro Shidehara, serían asesinados.
  2. El Palacio Imperial de Tokyo, el Cuartel General de la Policía Metropolitana, y otros edificios claves del Estado y del Gobierno, serían ocupados y controlados por tropas leales a la Sakurakai.
  3. Se formaría un nuevo Gabinete de Gobierno bajo los auspicios del General Sadao Araki, (en ese momento Inspector General de Entrenamiento Militar y líder de la ya incipiente Kodoha ó Facción del Camino Imperial), que prohibiría los partidos políticos y consolidaría los avances expansivos en Manchuria.
  4. El Emperador HiroHito sería forzado, incluso por la fuerza de las armas, a imponer una verdadera Restauración Showa.
Para llevar a cabo esas primeras acciones el Capitán Isamu Cho, que había regresado de Manchuria contraviniendo las órdenes de las autoridades civiles del Gobierno, contaría con 120 hombres leales a la Sakurakai, 10 Compañías de la Guardia Imperial y 10 bombarderos de la Armada Imperial.
El Capitán Isamu Cho, también fundador de la Sakurakai, se puso al frente de la parte operativa del golpe de estadoEl Capitán Isamu Cho, también fundador de la Sakurakai, se puso al frente de la parte operativa del golpe de estado
Pero llegado el momento, en los días previos a la fecha señalada, los Oficiales más jóvenes empezaron a dudar de las verdaderas intenciones de los conspiradores y muchos de ellos abandonaron el golpe de estado. Además el Ministro de la Guerra, General Jiro Minami, había empezado a recibir noticias de rumores sobre el golpe de estado y se reunió con el General Araki para solicitarle que hablara con los militares descontentos y les disuadiera de las acciones que estaban planeando.

El General Araki se reunió entonces con el Teniente Coronel Hashimoto y con el Capitán Cho para que desistieran de sus planes, a lo que ambos se negaron, y por lo tanto ordenó su detención por parte de los Oficiales del Kenpeitai el 17 de octubre de 1931. Esta vez los castigos fueron incluso más leves que la vez anterior, (sólo el Teniente Coronel Hashimoto y el Capitán Cho fueron sancionados con penas de arresto domiciliario de 0 y 10 días respectivamente), e incluso fueron justificadas en cierto modo por el Ministro de la Guerra, General Minami, como un exceso de celo patriótico por parte de los golpistas.
A pesar de ordenar la detención de los golpistas, el General Jiro Minami, Ministro de la Guerra, quitó importancia a las acciones de los mismos y fueron sancionados levementeA pesar de ordenar la detención de los golpistas, el General Jiro Minami, Ministro de la Guerra, quitó importancia a las acciones de los mismos y fueron sancionados levemente
Este segundo fracaso golpista supuso la disolución definitiva de la Sakurakai, y el fortalecimiento de las dos facciones rivales dentro del Ejército Imperial de Japón, la Kodoha y la Toseiha.


4. Toseiha – La Facción del Control Moderado

La Toseiha ó Facción del Control Moderado, fue un grupo de militares en activo dentro del Ejército Imperial de Japón que intentaron influir en el Gobierno para imponer un estilo más conservador y moderado dentro de las Fuerzas Armadas Imperiales. Liderada por el General Tetsuzan Nagata, con el respaldo de la figura emergente de Hideki Tojo, la facción Toseiha tenía como “leitmotiv” inicial el constituir una oposición efectiva a los postulados ultranacionalistas y ultraderechistas de la facción Kodoha, que era su rival.
El General Tetsuzan Nagata lideraba la facción Toseiha, moderada, dentro del Ejército ImperialEl General Tetsuzan Nagata lideraba la facción Toseiha, moderada, dentro del Ejército Imperial
Integrada mayoritariamente por Oficiales prometedores egresados de las Academias Militares y de la Escuela de Estado Mayor, todos ellos manifestaban una cierta preocupación por las tesis del General Sadao Araki, máximo responsable de la Enseñanza Militar y líder de la facción Kodoha, que propugnaba una mayor espiritualidad en el Ejército Imperial en lugar de una mayor especialización y tecnificación que defendían los jóvenes y prometedores Oficiales de Toseiha. Además eran también contrarios a la organización localista que proponía Araki en lo tocante a ascensos y destinos. Proponían también que la política exterior del Gobierno debía de explorar más la posibilidad de una expansión cautelosa y de fortalecer las posibilidades de defensa de los territorios ya ocupados antes de pensar en conquistar otros.
Hideki Tojo, entonces un joven Teniente Coronel, era una de las figuras emergentes en la ToseihaHideki Tojo, entonces un joven Teniente Coronel, era una de las figuras emergentes en la Toseiha
Eran belicistas y defendían la teoría de que una “guerra total” era inevitable y de que para esa contienda a gran escala era indispensable el apoyo de las élites sociales, políticas y económicas. Adoptaron algunas ideas cercanas a la filosofía del fascismo europeo y eran escépticos a cerca de la validez de los partidos políticos y aunque eran profundamente monárquicos, no veían con buenos ojos la Restauración Showa por lo que suponía de involucionista.

La Toseiha perdió buena parte de su razón de ser con la renuncia en 1934 por problemas de salud,como Ministro de la Guerra del General Sadao Araki y con la purga del Ejército Imperial de los militares afectos a la Kodoha después del Golpe de Estado de Febrero de 1936.

Quedó entonces como la facción predominante dentro del Ejército Imperial hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.


5. Kodoha – La Facción del Camino Imperial

La Kodoha ó Facción del Camino Imperial, fue una facción política de militares tradicionalistas dentro del Ejército Imperial de Japón que proponían un Gobierno con ideales totalitarios, militaristas y expansionistas. A pesar de su predicamento, incluso en el ámbito civil, no llegaron a constituirse nunca como partido político.

Fundada por el General Sadao Araki y por el General Jinzaburo Masaki, tenía como idea fundacional la fusión del Código de Honor Samurái, el Bushido, y algunas de las ideas del fascismo europeo, de tal manera que proponían que los conceptos de patria, pueblo, y moral, tenían que ser uno e indivisibles del mismo Emperador como encarnación de todos y cada uno de ellos. Visionaban un Japón preindustrializado y preoccidentalizado, en el cual el Imperio sería purgado de burócratas corruptos, de políticos oportunistas y de capitalistas avariciosos de la zaibatsu.

El estado sería gobernado directamente por el Emperador sin la influencia de los políticos y con el consejo del estamento militar. En la política exterior defendían no sólo que la guerra con la Unión Soviética era inevitable, sino que era absolutamente necesaria para acabar con la amenaza que el comunismo suponía para el modo de vida tradicional del Imperio de Japón.
El General Jinzaburo Masaki era uno de los líderes de la facción Kodoha, ultraconservadora y tradicionalistaEl General Jinzaburo Masaki era uno de los líderes de la facción Kodoha, ultraconservadora y tradicionalista
En el terreno militar defendían la prevalencia del entrenamiento del espíritu militar sobre la tecnificación ó la especialización de Oficiales y tropas, con un estilo de guerra próximo al de los antiguos Shogunes y Samuráis, huyendo de las poco honorables formas de guerra moderna occidental.

Cuando en 1934 el General Sadao Araki comienza a sufrir problemas de salud y dimite de su cargo como Ministro de la Guerra, siendo sustituido por el General Senjuro Hayashi que era simpatizante de las tesis de la Toseiha, se produce la consiguiente pérdida de influencia de los seguidores de Araki.

Además en noviembre de ese mismo año se descubre un complot de Oficiales próximos a Kodoha para asesinar a varios políticos influyentes, (el Incidente de la Academia Militar), lo que llevó al General Hayashi a forzar la destitución del General Masaki, (máximo líder de Kodoha en ausencia de Araki), como Inspector General de Entrenamiento Militar, número tres fáctico en la jerarquía del Ejército Imperial de Japón. Como represalia a la destitución de Masaki, el Teniente Coronel del Ejército Imperial, Saburo Aizawa, asesinó con su espada al máximo líder de la Toseiha, el General Tetsuzan Nagata, el 12 de agosto de 1935 por “poner al Ejército al servicio de las altas finanzas”.
El Teniente Coronel Saburo Aizawa, próximo a la Kodoha, asesinó con su espada al General Nagata, líder de la ToseihaEl Teniente Coronel Saburo Aizawa, próximo a la Kodoha, asesinó con su espada al General Nagata, líder de la Toseiha
Tras estos hechos, conocidos como el Incidente Aizawa, se produjo una purga de todos los Oficiales leales a Araki de los puestos de responsabilidad que ocupaban, dejando a la Toseiha como única organización de tintes políticos dentro del Ejército Imperial que paradójicamente era lo que quería evitar el Teniente Coronel Aizawa. El fusilamiento del Teniente Coronel Aizawa el 3 de julio de 1936 supuso el final de la Kodoha y el ascenso de Hideki Tojo como líder prominente de la Toseiha.


6. El Golpe de Estado del 26 de Febrero de 1936

El 26 de febrero de 1936 se produjo un intento de golpe de estado por parte de jóvenes Oficiales del Ejército Imperial de Japón que pretendían eliminar a sus rivales políticos e ideológicos, tanto en las filas del Ejército como en el ámbito de las organizaciones civiles.

En 1936 los Oficiales del Ejército Imperial se dividían entre aquellos que eran egresados de la Academia Militar del Ejército, (equivalente a la educación secundaria y con un sistema educativo y militar muy tradicionalista), y los graduados en la Escuela de Guerra del Ejército, de mucho más prestigio y creada en 1882 con la idea de occidentalizar y modernizar el Ejército Imperial.

Los Oficiales de la Escuela de Guerra eran considerados la élite del Ejército Imperial mientras que los provenientes de la Academia Militar veían mermadas sus posibilidades de ascenso en el escalafón a pesar de tener mucha más experiencia de combate al ir destinados a los territorios ocupados durante mucho más tiempo que sus compañeros de la Escuela de Guerra. Esas diferencias entre unos y otros, con privilegios por parte de los Oficiales de la Escuela de Guerra, y la mayor politización entre los Oficiales de la Academia Militar contribuyó a que estos formaran un grupo de presión que se empezó a conocer como el “Seinen Shoko”. (Los Jóvenes Oficiales).

Estos Jóvenes Oficiales estaban convencidos de que los problemas que estaba afrontando el Imperio de Japón en esa época, (a punto de empezar la Segunda Guerra Sino-Japonesa y con la Segunda Guerra Mundial en el horizonte), eran fruto del sistema de Gobierno corrupto que permitía que las clases influyentes, (entre las que ellos incluían a los Oficiales de la Escuela de Guerra), explotasen al resto del pueblo japonés, engañando al Emperador, guiándose por su propia avaricia y debilitando en suma al Imperio. La solución pasaba, una vez más, por la Restauración Showa, con un Emperador Absolutista, con la destrucción de los “consejeros malignos que rodeaban el trono” y con la abolición de la democracia occidental que explotaba al pueblo. Estas políticas traerían de nuevo la prosperidad a Japón y le devolverían la hegemonía en Asia. Estas ideas estaban fuertemente influenciadas por el ultranacionalismo y por el socialismo de estado que defendía entre otros el filósofo político Ikki Kita.
Ikki Kita era un filósofo político que defendía tesis similares al fascismo europeoIkki Kita era un filósofo político que defendía tesis similares al fascismo europeo
El grupo de estos Jóvenes Oficiales variaba en número pero las autoridades estimaban que podían contar con unos 100 miembros “regulares”. Su líder informal era el antiguo Teniente del Ejército Mitsugi Nishida, que además era discípulo de Kita. Nishida se había convertido en un influyente líder ultranacionalista y se refería al grupo de Oficiales como Kokutai Genri-Ha, (Facción de los Principios Nacionales).

Estuvo implicado en la mayoría de los actos violentos de principios de la década de los años 30, así como en las dos tentativas de golpe de estado orquestadas por la Sakurakai. A pesar de su tamaño reducido, el Kokutai Genri-Ha era ciertamente influyente y tenía simpatizantes entre los miembros de la Familia Imperial. El propio hermano del Emperador HiroHito, (y heredero hasta 1933), el Príncipe Chichibu era amigo personal de Nishida y de otros simpatizantes civiles del Kokutai Genri-Ha. Incluso a pesar de ser fervientes anticapitalistas, los integrantes del Kokutai Genri-Ha mantenían relaciones fluidas con miembros de la zaibatsu que esperaban así contar con un cierto “blindaje” en caso de que el Kokutai Genri-Ha siguiera ganando influencia.

A finales de 1935 y con el asesinato del General Nagata en el marco de todas las conversaciones entre Oficiales, tanto de la Academia Militar como de la Escuela de Guerra, los miembros ultranacionalistas simpatizantes del Kokutai Genri-Ha empiezan a elaborar los preparativos del golpe de estado. Con Ikki Kita y Mitsugi Nishida como ideólogos, se decide actuar en febrero del año siguiente por dos razones.

La primera puramente operativa, ya que el Ministro de la Guerra, conocedor de las “sensibilidades” existentes, hacia el Kokutai Genri-Ha y la Kodoha, en la 1ª División de Infantería del Ejército Imperial, decide desplegarla en el territorio ocupado de Manchuria. La segunda razón era más ideológica porque estaba a punto de comenzar el Consejo de Guerra contra el Teniente Coronel Aizawa y querían aprovechar un cierto sentimiento creciente entre los ultraderechistas que pensaban que el Teniente Coronel Aizawa era una suerte de héroe nacional que había hecho lo que otros solo decían que había que hacer.

Al principio tanto Kita como Nishida se muestran contrarios al golpe de estado en febrero por considerarlo precipitado y porque se había producido un cierto distanciamiento entre los Jóvenes Oficiales y los dos líderes ultranacionalistas. Pero una vez que vieron la determinación de actuar por parte de los Oficiales era definitiva, pusieron en marcha toda su capacidad para apoyar el golpe.

Otra barrera a superar era la reticencia a actuar por parte del Capitán Teruzo Ando, quién había comprometido su palabra de honor en un juramento al Jefe del 3º Regimiento de Infantería, en aquel momento la punta de lanza de la División, de que ninguno de los hombres bajo su mando se vería envuelto en ningún tipo de tentativa antigubernamental.

Las presiones a las que fue sometido por parte del Capitan Shiro Nonaka y del Teniente Takaji Muranaka y, y que estaban dispuestos a actuar con o sin su apoyo y amenazándole con quedar como un traidor a sus hombres, le hizo finalmente apoyar la tentativa.Finalmente se decidió la fecha del 26 de febrero porque coincidía que la mayoría de los Oficiales implicados estaban ese día comisionados para prestar servicio lo que les facilitaba el acceso a tropas, armas y municiones, y porque así el General Jinzaburo Masaki podría hacer un alegato en defensa del Teniente Coronel Aizawa en su declaración prevista para el día 25.

La acción del 26 de febrero se planeó en una serie de reuniones entre Nishida y varios Oficiales entre los que se contaban los Capitanes Ando y Nonaka, el Teniente Asaichi Isobe ó el Alférez Yasuhide Kurihara, que serían los que comandarían las tropas en los momentos y lugares clave. El plan era bastante simple y consistía en el asesinato de los más prominentes enemigos del Kokutai Genri-Ha, el control de los principales centros administrativos del centro de Tokyo y el Palacio Imperial, y la formación de un nuevo Gabinete de Gobierno al frente del cual como Primer Ministro se colocaría al General Jinzaburo Mazaki. Con estos objetivos primarios asegurados los golpistas dejarían la iniciativa al Emperador HiroHito, aunque se cree que tenían incluso previsto sustituirle por su hermano el Príncipe Chichibu si fuera necesario.
Se cree que los golpistas incluso llegaron a planear el derrocamiento de HiroHito para sustituirle por su hermano el Príncipe Chichibu, amigo personal de NishidaSe cree que los golpistas incluso llegaron a planear el derrocamiento de HiroHito para sustituirle por su hermano el Príncipe Chichibu, amigo personal de Nishida
Los Jóvenes Oficiales contaban con el apoyo de un cierto número de Oficiales de alto rango que así se lo habían hecho saber en conversaciones informales, tales como el Ministro de la Guerra Yoshiyuiki Kawashima, o los Generales Sadao Araki, Jinzaburo Mazaki, Tomoyuki Yamashita,…, de tal forma que el sucesor del General Kawashima en el Ministerio de la Guerra, el General Terauchi Hisaichi manifestó meses después que si se hubiera obligado a renunciar a todos los Generales implicados en el golpe de estado, el Imperio de Japón no podría haber ido a la guerra.

Los golpistas habían preparado un manifiesto como explicación de sus motivaciones y de sus intenciones, al que llamaron “Manifiesto de los Sublevados”, y que tenían intención de entregar en mano al Emperador. El manifiesto estaba escrito en nombre del Capitán Shiro Nonaka, el Oficial de más alto rango implicado directamente en el golpe, era fiel a las ideas del Kokutai Genri-Ha, culpando a los padres de la patria, a los políticos, a los burócratas corruptos, y a la burguesía capitalista, (zaibatsu), por poner en riesgo el modo de vida japonés tradicional con su egoísmo y su falta de respeto al Emperador, forzándoles a tomar la decisión de la acción directa.
El Capitán Shiro Nonaka, era el Oficial de más alto rango plenamente implicado en el golpe de estadoEl Capitán Shiro Nonaka, era el Oficial de más alto rango plenamente implicado en el golpe de estado
Los golpistas señalaron a siete personalidades que debían ser asesinadas en las primeras estribaciones del levantamiento, ya que suponían una amenaza directa al Kokutai Genri-Ha:
Almirante Keisuke Okada.Primer MinistroAlmirante Keisuke Okada.Primer Ministro

Saionji Kinmochi. Antiguo Primer Ministro. Uno de los últimos Padres FundadoresSaionji Kinmochi. Antiguo Primer Ministro. Uno de los últimos “Padres Fundadores”

Makino Nobuaki. Antiguo Ministro de Asuntos ExterioresMakino Nobuaki. Antiguo Ministro de Asuntos Exteriores

Almirante Suzuki Kantaro. Ayudante Personal del EmperadorAlmirante Suzuki Kantaro. Ayudante Personal del Emperador

Almirante Saito Makoto. Antiguo Primer Ministro y Antiguo Ayudante del EmperadorAlmirante Saito Makoto. Antiguo Primer Ministro y Antiguo Ayudante del Emperador

Korekiyo Takahashi. Ministro de Finanzas y Antiguo Primer MinistroKorekiyo Takahashi. Ministro de Finanzas y Antiguo Primer Ministro

General Jotaro Watanabe. Inspector General de Educación MilitarGeneral Jotaro Watanabe. Inspector General de Educación Militar
Kinmochi, Nobuaki, Kantaro, y Makoto, fueron señalados por sus relaciones con occidente, apoyando el Tratado Naval de Londres para la reducción de armamento naval, y porque eran considerados los más influyentes asesores del Emperador y los que le estaban aconsejando de manera engañosa. Okada y Takahashi eran considerados líderes políticos que se dedicaban a socavar el poder los militares. Y finalmente el General Watanabe, antiguo miembro de la Toseiha, era considerado por los golpistas el principal responsable de la destitución del General Mizaki.

En la mañana del 26 de febrero de 1936, los sublevados constituyen lo que ellos mismos denominan “El Ejército Justo”. Los siete líderes principales del golpe, (los Capitanes Nonaka, Ando, Koda y Kono, los Tenientes Isobe y Muranaka, y el Alférez Kurihara), reclutaron en los días previos al levantamiento a otros 18 Oficiales que se unieron a la sublevación con diferentes grados de entusiasmo o de convencimiento.

A los Suboficiales de las unidades implicadas, unos 75, se les comunicaron los pormenores de la acción la noche del 25 de febrero. (Según las declaraciones judiciales de los implicados todos ellos aceptaron voluntariamente los cometidos asignados, aunque la mayoría de ellos afirmó haber sido coaccionado por los Oficiales). Finalmente las Clases de Tropa, el 70% de ellos con menos de un mes de entrenamiento básico, fueron informadas en los primeros momentos de la sublevación. (De nuevo los Oficiales manifestaron que la mayoría de ellos apoyaban abiertamente la sublevación).
Un Oficial informa a las tropas sobre sus cometidos en la misma mañana del 26 de febreroUn Oficial informa a las tropas sobre sus cometidos en la misma mañana del 26 de febrero
El núcleo de este “Ejército Justo” era la 1ª División de Infantería, en concreto el 1º Regimiento de Infantería con 456 hombres de la 11ª Compañía y de la Compañía de Ametralladoras y del 3º Regimiento de Infantería con 937 hombres de la 1ª, 3ª, 6ª, 7ª y 10ª Compañías y de la Compañía de Ametralladoras. A ellos se unieron otros 138 hombres de la Guardia Imperial. En total eran más 1500 hombres, además de varios civiles de organizaciones ultraderechistas. Los sublevados adoptaron como contraseña para reconocerse entre ellos la frase “Reverencia al Emperador. Destruye a los Traidores”, inspirada en el lema de la Restauración Meiji “Reverencia al Emperador. Destruye el Shogunato”.
Bandera utilizada por los golpistas con el lema Reverencia al Emperador. Destruye a los TraidoresBandera utilizada por los golpistas con el lema "Reverencia al Emperador. Destruye a los Traidores"
Con una fuerte nevada cubriendo Tokyo en la madrugada del 26 de febrero, (lo que motivó más todavía a los Oficiales que rememoraban la jornada de 1860 en la que los Shishi asesinaron a Li Naosuke, Consejero Jefe del Shogunato, considerado como el inicio de la Restauración Meiji), los sublevados se dividen en seis grupos y salen de sus acuartelamientos entre las 03:00 y las 04:00 de la madrugada. Los ataques contra Okada, Takahashi, Suzuki, Saito, el Ministerio de la Guerra y el Cuartel General de la Policía, se producen simultáneamente a las 05:00.

280 hombres del 1º Regimiento de Infantería, al mando del Alférez Kurihara, asaltan la residencia del Primer Ministro Okada. Se produce un tiroteo con cuatro de los policías que custodian en edificio y que finaliza con los cuatro policías muertos y seis de los soldados rebeldes heridos. El tiroteo alertó al Primer Ministro quien logró esconderse por mediación de su cuñado, el Coronel Denzo Matsuo, quien resultó muerto cuando los soldados consiguieron entrar en la residencia. Los rebeldes compararon la cara de Matsuo con una foto del Primer Ministro y creyeron que habían cumplido con su misión, lo que permitió al Primer Ministro escapar con vida del asalto, aunque este hecho se les ocultaría a los rebeldes durante los días sucesivos.
El Alférez Kurihara mandaba el grupo que asaltó e intentó asesinar al Primer Ministro OkadaEl Alférez Kurihara mandaba el grupo que asaltó e intentó asesinar al Primer Ministro Okada
Al mismo tiempo otros 160 hombres al mando del Capitán Koda, junto con los Tenientes Isobe y Muranaka, se disponían a tomar la residencia del Ministro de la Guerra, el Ministerio de la Guerra y la Oficina del Estado Mayor del Ejército, objetivos que aseguraron sin bajas y donde solicitaron ser recibidos por el Ministro de la Guerra, General Kawashima, quien accedió a su petición a las 06:30 horas. Una vez en su presencia le leyeron el Manifiesto de los Sublevados y le entregaron una serie de exigencias:
  1. Su intermediación con el Gobierno para la rápida solución del levantamiento sin utilizar la fuerza contra los sublevados.
  2. El arresto de Kazushige Ugaki, Jiro Minami, Kuniaki Koiso, y Yoshitsugu Tatekawa, como culpables máximos de la destrucción del mando militar en el Ejército Imperial.
  3. La expulsión de las filas del Ejército Imperial del Coronel Hiroshi Nemoto, del Teniente Coronel Akira Muto y del Comandante Tadashi Katakura, como instigadores del “faccionalismo” en el Ejército Imperial.
  4. La designación de Sadao Araki como Comandante en Jefe del Ejército de Kwantung.
Más tarde, esa misma mañana, el Capitán Isobe y el Comandante Katakura, enemigos desde el Incidente de la Academia Militar de 1934, (en el cual Isobe fue suspendido seis meses por las acusaciones de Katakura), se encontraron en las dependencias del Ministerio de la Guerra donde el Capitán Isobe le pegó un tiro en la cabeza al Comandante Katakura aunque no le causó la muerte.

El Viceministro de la Guerra, Teniente General Motoo Furusho, (que simpatizaba con los sublevados según se cree), después de reunirse con otros Generales, también simpatizantes de los golpistas como Yamashita ó Mazaki, convenció al Ministro de la Guerra para que fuera a ver al Emperador HiroHito y le comunicase las demandas de los sublevados, por lo que salió hacia el Palacio Imperial sobre las 09:00 horas.
El General Motoo Furusho, Viceministro de la Guerra, accedió a reunirse con los golpistas y convenció al Ministro de que trasladase sus reivindicaciones al EmperadorEl General Motoo Furusho, Viceministro de la Guerra, accedió a reunirse con los golpistas y convenció al Ministro de que trasladase sus reivindicaciones al Emperador
El Capitán Kono, junto con un grupo de civiles ultraderechistas, se dirigió a la posada tradicional de Itoya, en Yugawara, para asesinar al antiguo Ministro de Exteriores Makino Nobuaki, quien se encontraba descansando allí con su familia. Llegaron sobre las 05:45 y dejaron a dos hombres de guardia en la entrada del complejo.

Entraron con las armas en la mano, por lo que fueron recibidos a tiros por los policías que escoltaban a Nobuaki. Se produjo entonces un intenso tiroteo en el que uno de ellos hirió en el pecho al Capitán Kono, mientras que otro policía conseguía evacuar a Nobuaki y su familia por una puerta trasera. Mientras los hombres que acompañaban al Capitán Kono le ponían a salvo para curarle sus heridas otro de los ultraderechistas provocó un incendio en la posada, momento en el cual se oyó un disparo y el Capitán Kono pensó que Nobuaki se había suicidado. Una vez en el hospital y mientras le estaban curando, el Capitán Kono y su grupo fueron detenidos por policías militares del Kenpeitai.

El Teniente Motoaki Nakahashi, al mando de 120 hombres de la Guardia Imperial, se encaminó hacia la residencia personal del Ministro de Finanzas, Korekiyo Takahashi. (A sus superiores les dijo que se llevaba a sus hombres para presentar sus respetos en la Pagoda del Templo Shintoista de Yasukuni). Una vez allí, dividió a su grupo en dos y junto con 45 de sus hombres accedió a la residencia del Ministro, dejando a los otros 75 como fuerza de reserva en el exterior. Una vez dentro, los sirvientes del Ministro, desconcertados por su presencia, le condujeron hasta los aposentos del Ministro dónde el Teniente Nakahashi le disparó mientras que el Teniente Kanji Nakajima le clavaba su espada. El Ministro de Finanzas murió mientras dormía.
El Teniente Nakahashi fue el autor material del asesinato del Ministro de FinanzasEl Teniente Nakahashi fue el autor material del asesinato del Ministro de Finanzas
Posteriormente el Teniente Nakahashi envió a los 45 hombres que le acompañaron en el asalto a reforzar a las tropas que se encontraban en la residencia del Primer Ministro, y él se encaminó junto con los 75 hombres de reserva hacia el Palacio Imperial. Una vez allí entró por la Puerta de Hanzo y le dijo al Oficial al mando, Comandante Kentaro Honma, que venía para reforzar la seguridad del Palacio debido a los ataques que se estaban produciendo por la ciudad. El Comandante Honma, avisado ya de los sucesos, le facilitó la entrada pensando que le decía la verdad encomendándole la vigilancia de la Puerta Sakashita, justo enfrente del Kyuden, la residencia del Emperador.

El plan de Nakahashi entonces era tomar el control del acceso al Kyuden para evitar que cualquiera que no fuera aprobado por los golpistas tuviera la posibilidad de reunirse con el Emperador. Pero cuando intentaba comunicarse con los otros Oficiales sublevados fue descubierto por el Comandante Honma y obligado a dejar el Palacio Imperial a punta de pistola, desde donde se dirigió a la residencia del Primer Ministro. Los 75 hombres que acompañaban a Nakahashi quedaron a las órdenes de Honma y por eso no fueron juzgados con posterioridad ni incluidos en los informes como fuerzas rebeldes.

El Teniente Naoshi Sakai se dirigió con 120 hombres del 3º Regimiento de Infantería hacia la residencia privada de Saito Makoto, antiguo Primer Ministro y antiguo Ayudante Personal del Emperador, que se encontraba en la zona residencial de Yotsuya. Los soldados de Sakai redujeron a los policías que protegían la residencia de Saito, y Sakai y otros cinco militares entraron en la vivienda. Encontraron a Saito en su dormitorio, junto con su esposa Haruko, y le dispararon sin mediar palabra matándole en el acto. Haruko se echó entonces sobre él pidiéndoles que la matasen también a ella, pero la apartaron y le dispararon a Saito varias veces más. Haruko resultó herida por el rebote de uno de los disparos. Sakai y sus hombres se dividieron en dos grupos, de tal manera que uno de ellos se dirigió hacia la residencia del General Watanabe para asesinarle y el otro se dirigió a reforzar las posiciones nororientales del Ministerio de la Guerra.
El Teniente Sakai asesinó al Ayudante Personal del EmperadorEl Teniente Sakai asesinó al Ayudante Personal del Emperador
El Capitán Teruzo Ando, al frente de 200 hombres del 3º Regimiento de Infantería, se dirige hacia la residencia personal del Ayudante del Emperador, Almirante Suzuki Kantaro, que se encuentra muy cercana al Palacio Imperial. El Capitán Ando consigue reducir a los policías que custodian la residencia de Suzuki y un grupo de hombres entra en la vivienda tras el Capitán Ando, encontrando al Almirante Suzuki en su dormitorio donde le disparan dos veces.

El Capitán Ando se dispone a darle el golpe de gracia con su espada, pero la esposa de Suzuki le ruega que le permita hacerlo a ella en la intimidad. Ando, convencido de que las heridas de Suzuki eran mortales de necesidad, ordena a sus hombres que se retiren y se disculpa con la esposa de Suzuki intentando hacerle entender que los acontecimientos son por el bien del Imperio. Forma a sus hombres y se retira hacia el cruce de Miyakezaka, al norte del Ministerio de la Guerra. Suzuki, aunque herido de gravedad, consigue sobrevivir a los disparos.

Mientras tanto otros 20 hombres del 3º Regimiento de Infantería, del grupo que había asesinado a Saito Makoto, junto con los Alféreces Taro Takahashi y Yutaka Yasuda, llegan en dos camiones a la residencia del General Watanabe, Inspector General de Entrenamiento Militar, sobre las 07:00 horas. A pesar de haber pasado ya dos horas desde los primeros ataques, nadie había advertido al General Watanabe y los policías militares que custodian el domicilio son sorprendidos por los primeros disparos que efectúa el grupo de 10 hombres que comanda el Alférez Yasuda, que resulta herido. Aun así, consiguen contenerles en la puerta principal.

La otra mitad del grupo consigue entrar por la puerta trasera y cuando acceden al domicilio son recibidos a tiros por el propio General Watanabe que se encuentra parapetado tras un sofá. Uno de los soldados abre fuego con su subfusil alcanzando al General, mientras el Alférez Takahashi se lanza al ataque con su espada matándole. La esposa del General Watanabe y su hija de nueve años, Kazuko, fueron testigos del asesinato del General desde un armario en el que se habían escondido. El grupo recoge al Alférez Yasuda y a otro soldado que habían resultado heridos y los traslada en camiones al hospital, mientras que el resto del grupo toma posiciones al norte de Nagatacho.
El Alférez Takahashi, del 3º Regimiento de Infantería, mató al General WatanabeEl Alférez Takahashi, del 3º Regimiento de Infantería, mató al General Watanabe
El Capitán Shiro Nonaka, el Oficial al frente del complot, se pone al frente del grupo más numeroso, con unos 500 hombres del 3º Regimiento de Infantería, y se dirige hacia el Cuartel General de la Policía Metropolitana, justo al sur del Palacio Imperial, con el objetivo de tomar su sala de comunicaciones y el destacamento de la Unidad Especial de la Policía, el Tokubetsu Keibi-Tai, especializados en el control de disturbios.

La toma del Cuartel General de la Policía se realiza de manera incruenta, debido a la decisión de los mandos policiales de no interferir en los asuntos del Ejército. Finalizaba así la primera parte del golpe de estado, consiguiendo la mitad de los objetivos previstos, aunque los golpistas contaban con que también habían muerto el Primer Ministro Okada, el antiguo Ministro de Asuntos Exteriores Nobuaki, y el Ayudante Personal del Emperador, Almirante Kantaro. Además también contaban con que el Ministro de la Guerra intermediara con el Emperador HiroHito a favor del golpe.
Soldados al mando del Capitán Nonaka custodian el Cuartel General de la Policía MetropolitanaSoldados al mando del Capitán Nonaka custodian el Cuartel General de la Policía Metropolitana
El Emperador HiroHito ya estaba informado de la sublevación, ya que su Ayudante de Campo, General Shigeru Honjo, era suegro del Capitán Ichitaro Yamaguchi del 1º Regimiento de Infantería y que se había unido al golpe en los días previos al mismo.

El Emperador le ordenó al General Honjo que intentase poner fin a la revuelta, aunque no le especificó como.

Con Saito Makoto muerto y el Almirante Suzuki gravemente herido, el Emperador sólo podía contar con tres de sus Consejeros Personales.

El Secretario Jefe del Emperador, Koichi Kido, el Ministro de la Casa Imperial, Kurahei Yuasa, y su segundo Ayudante Personal, Tadataka HiroHata. Estos tres consejeros tomaron desde el principio una línea dura contra los golpistas, recomendando al Emperador que no cediera a ninguna de las peticiones de los rebeldes y que no aceptase la dimisión de ninguno de los Ministros en activo, ya que hacerlo iría en favor de los sublevados. El Emperador HiroHito aceptó sus consejos y mantuvo una posición de dureza contra los golpistas.
El General Honjo, fue el designado por el Emperador para poner fin al levantamiento golpistaEl General Honjo, fue el designado por el Emperador para poner fin al levantamiento golpista
Cuando el Ministro de la Guerra, General Kawashima, llegó al Palacio Oriental sobre las 09:30, se encontró con la firmeza del Emperador. Le trasladó las peticiones de los golpistas y le leyó el Manifiesto de los Sublevados en voz alta, y después le aconsejó la formación de un nuevo Gabinete de Gobierno para poder clarificar la posición del Emperador con respecto al modo de vida tradicional japonés y para fortalecer la defensa nacional en aquellos momentos difíciles. El Emperador le ordenó que terminase con la rebelión y que regresase al Ministerio de la Guerra. Poco después varios Ministros del Gabinete de Okada, que pensaban que había sido asesinado, presentaron sus cartas de dimisión al Emperador, el cual les dijo que no aceptaría ninguna de ellas hasta que la sublevación hubiera terminado.

En la tarde del 26 de febrero, el Consejo Supremo Militar celebró una reunión extraoficial, a la que también acudieron Generales como Yamashita, ó el Mariscal Hajime Sujiyama, 2º Jefe de Estado Mayor del Ejército Imperial. El Consejo Supremo Militar era un organismo que tenía ciertamente pocas funciones en tiempo de paz y que había llegado a convertirse en un “Cuerpo” al que destinar a los Oficiales de alto rango sin que tuvieran mando efectivo sobre tropas. De esa manera, a principios de 1936, Generales simpatizantes de la Kodoha como Araki ó Mazaki habían sido designados como miembros de este.

El General Sadao Araki fue uno de los más activos en la reunión que, aunque no tenía una autoridad real porque el Emperador no estaba al tanto de la misma, era un compromiso moral para los Oficiales más antiguos del Ejército Imperial el ponerse de acuerdo para resolver la situación crítica a la que se había llegado. A pesar de la orden del Emperador de que la rebelión debía terminar inmediatamente, el General Araki propuso que se hiciese llegar una oferta a los militares rebeldes. Este mensaje se conoció más tarde como el “Manifiesto del Ministerio de la Guerra” ya que,aunque ideado e instigado por el Consejo Supremo Militar, (simpatizante con la Kodoha en su mayoría), fue redactado y publicado por el Ministro de la Guerra Kawashima, y supuso una de las mayores controversias que dejó el golpe de estado de 1936. Araki y otros Generales próximos a la Kodoha, defendían que el mensaje era una conminación a los sublevados para que se rindiesen de una forma honorable y sin más derramamiento de sangre, mientras que otros Oficiales más moderados consideraron que era un respaldo a las acciones de los golpistas.
El General Sadao Araki, se mostró desde el principio claramente a favor de la sublevaciónEl General Sadao Araki, se mostró desde el principio claramente a favor de la sublevación
El Manifiesto recogía los siguientes puntos:
  1. El propósito de vuestras acciones ha sido expuesto a Su Majestad el Emperador.
  2. Reconocemos que vuestras motivaciones están encaminadas a clarificar la política nacional.
  3. El estado de la política nacional es algo que preocupa directamente al Emperador y al Ministerio de la Guerra.
  4. Todo el Consejo Supremo Militar ha acordado regir sus acciones por lo expuesto anteriormente para avanzar en la situación crítica que nos preocupa.
  5. Más allá de estas consideraciones, quedamos a disposición de la voluntad de Su Majestad el Emperador.
Una vez aprobado el cuerpo del mensaje, el General Yamashita fue el encargado de trasladarlo a los Oficiales rebeldes que ocupaban el Ministerio de la Guerra quienes se mostraron a la vez complacidos por el espíritu del mensaje y confusos por las vaguedades que contenía. Durante el juicio subsiguiente al golpe de estado, algunos Oficiales declararon que el General Yamashita les dijo que el Emperador había aprobado el texto, mientras que Yamashita siempre negó haberlo dicho.
El General Yamashita, también participó de una forma más o menos activa en el golpe de estadoEl General Yamashita, también participó de una forma más o menos activa en el golpe de estado
Otro punto controvertido con respecto al Manifiesto es que el General Kohei Kashii, en aquella época Ayudante del General Kawashima, distribuyó a las unidades de la Guarnición de Tokyo otro mensaje que difería del primero en un aspecto fudamental. Donde el primer mensaje “reconocía motivaciones”, el segundo hablaba de “reconocer acciones” lo que implicaba que si los rebeldes lo aceptaban estarían reconociendo como propias todas las acciones del levantamiento incluyendo los asesinatos premeditados que se castigaban con la pena de muerte. Los Oficiales como Yamashita ó Mizaki, declararon que la segunda versión del mensaje era en la realidad un borrador y que todos los miembros del Consejo Supremo Militar habían decidido desecharla.

Posteriormente a la publicación del Manifiesto del Ministerio de la Guerra, se produjeron dos hechos que hicieron que los “Jóvenes Oficiales” pensasen realmente que la tentativa de golpe de estado estaba teniendo éxito. El primero fue la declaración del “Estado de Emergencia en tiempo de Guerra” por parte del General Kashii, como Comandante de la Guarnición de Tokyo, que ponía a la 1ª División de Infantería, (a la que pertenecían las unidades sublevadas), bajo el mando del Teniente General Takeo Hori para que asegurasen las zonas críticas de Tokyo. De esa manera, los Oficiales sublevados no estarían en sus posiciones por voluntad propia sino siguiendo las directrices dispuestas en el Estado de Emergencia. No estarían actuando ilegalmente al mantener sus posiciones. Eso envalentonó a los sublevados que creían firmemente estar cerca del éxito de la operación.
Las unidades rebeldes quedaron sometidas por el Estado de Emergencia, lo que envalentonó a los sublevadosLas unidades rebeldes quedaron sometidas por el Estado de Emergencia, lo que envalentonó a los sublevados
El segundo hecho fue la proclamación por parte del Gabinete del Gobierno de la Ley Marcial, a pesar de las reticencias iniciales. Los Ministros más moderados pensaban que el decreto de la Ley Marcial podría ser aprovechado para imponer una dictadura militar, (que era el objetivo del golpe de estado en realidad), pero el General Kawashima les conveció de que no existía otra alternativa. Se reunió al Consejo Imperial y a la 01:20 de la madrugada del día 27 el Emperador HiroHito firmaba el decreto de Ley Marcial. El General Kohei Kashii se convertía en Jefe del Cuartel General para la Ley Marcial, dictando su primera orden en las primeras horas de la mañana del 27 de febrero. Todas las tropas en el área de Kojimachi, (todos los rebeldes), quedaban sometidos y obligados por la Ley Marcial.
El General Kashii, Jefe del Cuartel General para la Ley MarcialEl General Kashii, Jefe del Cuartel General para la Ley Marcial
A pesar de esa apariencia de posible victoria, la verdad es que el golpe de estado contaba desde el principio con la oposición del Emperador, sus Consejeros personales, y el Gabinete del Gobierno de Keisuke Okada. Además el Estado Mayor del Ejército, (en esa época, después de la purga de 1934, de mayoría Toseiha), no veía con buenos ojos la insubordinación de los “Jóvenes Oficiales” utilizando medios y hombres sin autorización ni órdenes y no aceptaría un Gobierno promovido y auspiciado por militares de la Kodoha, y el Estado Mayor de la Armada, que veía un ataque personalista contra tres Almirantes, (Okada, Saito y Suzuki), por parte de una facción ultranacionalista del Ejército.

El Estado Mayor del Ejército Imperial estaba dirigido por una suerte de “triunvirato” formado por el Jefe del Estado Mayor, el Príncipe Kanin que estaba enfermo y lejos de Tokyo, el 2º Jefe de Estado Mayor, el Mariscal Hajime Sujiyama, y el Inspector General de Entrenamiento Militar, el General Watanabe que había sido asesinado en las primeras horas de la sublevación. Eso deajaba plenos poderes la Mariscal Sujiyama, quien era una persona moderada cercana a la Toseiha. El Mariscal Sujiyama, presente en la reunión extraoficial del Consejo Supremo Militar, ya había manifestado la posibilidad de acabar con la rebelión por la fuerza y su negativa a presentarle al Emperador un nuevo Gabinete de Gobierno propuesto por el Consejo Supremo Militar.
El Mariscal Sujiyama, se mostró partidario de acabar con el golpe de estado por la fuerzaEl Mariscal Sujiyama, se mostró partidario de acabar con el golpe de estado por la fuerza
El Mariscal Sujiyama se mostraba preocupado por la “penetración” de la sublevación en la Guarnición de Tokyo, así que empezó a movilizar a unidades de refuerzo de fuera del área. En la tarde del 27 de febrero, el Estado Mayor de la Armada también empezó a desplegar a sus propias tropas para asegurar los objetivos navales del área de Tokyo, desplegando 40 buques de guerra en la Bahía de Tokyo y efectivos de la Infantería de Marina de la Armada Imperial para proteger las instalaciones navales. Estos hechos, junto con la línea dura adoptada por el Emperador HiroHito y el Mariscal Sujiyama, habían impedido que se consiguiese el objetivo principal del golpe de estado. La formación de un nuevo Gabinete de Gobierno, en torno a la figura del General Masaki, parecía ya algo lejano y abocaba la rebelión a una situación de “tablas”.
Despliegue de tropas de la Infantería de Marina, bajo las órdenes del Mariscal SujiyamaDespliegue de tropas de la Infantería de Marina, bajo las órdenes del Mariscal Sujiyama
A pesar del reconocimiento de las motivaciones golpistas en el Manifiesto del Ministerio de la Guerra, parecía obvio que los sublevados no podrían mantener sus posiciones ocupadas de forma indefinida. La presencia de los golpistas en el Ministerio de la Guerra y en el Cuartel General de la Policía era seguramente su mejor baza pero incluso algunos Oficiales que estaban apoyándoles ya abiertamente en esos momentos, pensaban que aquella situación debía terminar. Es por este motivo que durante las primeras horas del 27 de febrero, ya con el Decreto de Ley Marcial en el horizonte, los Generales Araki y Masaki se reúnen con el Teniente Muranaka y con el Alférez Kurihara, que estaban al frente de las tropas en el Ministerio de la Guerra.

Les felicitan por el éxito de sus acciones y por el valor altruista que están demostrando pero les piden que abandonen las instalaciones del Ministerio de la Guerra y regresen a sus cuarteles, dejando las futuras acciones en manos del Consejo Supremo Militar. Ambos Oficiales rebeldes, convencidos ahora todavía más de su éxito, vuelven a pedir que se ponga en marcha una Restauración Showa y que se forme un nuevo Gabinete de Gobierno con el General Mazaki al frente. Los Generales Araki y Mazaki abandonan el Ministerio sin alcanzar avances significativos. Por otro lado se producen conversaciones en el Hotel Imperial entre el General Kanji Ishiwara, Jefe de Operaciones del Cuartel General para la Ley Marcial, y el retirado Teniente Coronel Sakichi Mitsui, que se había mostrado partidario de la sublevación.
Vista del Hotel Imperial, controlado por los sublevados, donde se reunieron el General Ishiwara y el Teniente Coronel, retirado, MitsuiVista del Hotel Imperial, controlado por los sublevados, donde se reunieron el General Ishiwara y el Teniente Coronel, retirado, Mitsui
Ambos alcanzan un acuerdo para desbloquear la situación en el cual se propondría un nuevo Gabinete de Gobierno presidido por el Almirante Eisuke Yamamoto y las tropas regresarían a sus cuarteles. Pero el Mariscal Sujiyama, con el respaldo firme del Emperador HiroHito, rechazó la propuesta del nuevo Gobierno, y los Oficiales rebeldes hicieron otro tanto ya que no aceptaban a otro Primer Ministro que no fuera el General Masaki.
El General Ishiwara mantuvo conversaciones con las tropas golpistas para llegar a una soluciónEl General Ishiwara mantuvo conversaciones con las tropas golpistas para llegar a una solución
En la tarde el 27 de febrero los sublevados vuelven a solicitar reunirse con el General Mazaki que acude al Ministerio de la Guerra sobre las 16.00, acompañado por los Generales Nobuyuki Abe y Yoshizaku Nishi, miembros ambos del Consejo Superior Militar. El General Masaki se reúne con la práctica totalidad de los Oficiales instigadores del golpe, (a excepción del Capitán Ando y del Alférez Kurihara que se encuentran en el exterior revisando las posiciones de las tropas y del Capitán Kono que continúa hospitalizado bajo custodia de la policía militar), quienes le trasladan que es el único en quien depositarán toda su confianza.

El General Mazaki les agradece el gesto pero les dice que la situación no podrá avanzar hasta que regresen a sus cuarteles abandonando las posiciones que ocupan en ese momento. Así mismo les comunica que él mismo luchará contra ellos en el momento en que desobedezcan las órdenes directas del Emperador HiroHito. Los rebeldes le dicen que, como no podría ser de otra manera, no desobedecerán ninguna orden directa del Emperador. De esta manera la reunión finaliza con el sentimiento por parte del General Masaki de que los sublevados se retirarán sin violencia, y por parte de los Oficiales rebeldes de que el Gobierno de Masaki se formará en el momento en que se retiren a sus cuarteles. El General Kashii, Jefe del Cuartel General para la Ley Marcial, dispone que los rebeldes permanezcan esa noche en los edificios ocupados y le traslada al Emperador que la situación quedará resuelta por la mañana.
Los rebeldes seguían en sus posiciones, mientras se intentaba llegar a una solución para que volvieran a sus cuartelesLos rebeldes seguían en sus posiciones, mientras se intentaba llegar a una solución para que volvieran a sus cuarteles
El Mariscal Sujiyama, sin el conocimiento del General Kashii, del General Masaki ó de los Oficiales rebeldes, decide pedirle al Emperador HiroHito que dicte una Orden Imperial autorizando el uso de la fuerza contra los sublevados. Esa Orden Imperial es concedida inmediatamente, en nombre del Jefe de Estado Mayor, el Príncipe Kanin, y se le entrega al Mariscal Sujiyama para que la imparta a su discreción. El Mariscal Sujiyama le envía la orden al General Kashii para que “lo antes posible” desaloje a todos los Oficiales y tropas de los edificios ocupados en el área de Miyakezaka.
A pesar de estar fuera de Tokyo por estar enfermo, la Orden Imperial para el uso de la fuerza se firmó en nombre del Príncipe Kanin, Jefe del Estado MayorA pesar de estar fuera de Tokyo por estar enfermo, la Orden Imperial para el uso de la fuerza se firmó en nombre del Príncipe Kanin, Jefe del Estado Mayor
A esas últimas horas del día 27 el Emperador HiroHito se estaba empezando a mostrar impaciente por la incapacidad de los militares de sofocar la rebelión tal y como él les había pedido. Mandó llamar a su Ayudante de Campo, el General Honjo, quien le habló en favor de los sublevados intentando explicarle al Emperador sus motivos. El Emperador HiroHito le mostró su enfado, acusando a los sublevados de poner “una soga de seda alrededor de su cuello”, llegando a amenazar con ponerse él mismo al frente de la Guardia Imperial para liderar el ataque contra los rebeldes.

El Estado Mayor del Ejército, con el Mariscal Sujiyama al frente, y el Cuartel General para la Ley Marcial, con el General Kohei Kashii, deciden poner en marcha la Orden Imperial el día 28 de febrero a las 05:00. Se comunica al Comandante Kofuji, Superior Jerárquico de los sublevados a resultas del Estado de Emergencia, que informe a los Oficiales de la Orden Imperial de regresar a sus cuarteles. El Capitán Koda y el Teniente Muranaka, que habían escuchado rumores sobre la Orden Imperial se dirigieron al Comandante Kofuji, quien les remitió al Cuartel General de la 1ª División del Teniente General Takeo Hori. El Teniente General Hori les informó que no tenía conocimiento de ninguna orden y los Oficiales se retiraron aunque un poco recelosos. Se produce al mismo tiempo una reunión de las tres máximas autoridades del Ejército, El Ministro de la Guerra, (General Kawahashi), el 2º Jefe de Estado Mayor, (Mariscal Sujiyama), y el Jefe del Cuartel General para la Ley Marcial, (General Kashii). Los Generales Araki y Masaki intentan asistir a la reunión pero se les prohíbe alegando que el Consejo Supremo Militar no tiene competencias en los temas a tratar.

Kawashima y Kashii eran contrarios al empleo de la violencia, pero cuando dieron las 10:00 de la mañana sin que hubieran tenido noticia alguna por parte de los Oficiales rebeldes, se aprobó el uso de la fuerza. A las 10:40 el Comandante Kofuji y el Teniente General Hori se reúnen con Kashii y le solicitan que posponga la operación de ataque para poder dar tiempo a los rebeldes a rendirse y también para intentar paliar en lo posible la escasa preparación de las tropas gubernamentales.

El General Yamashita se dirigió al Ministerio de la Guerra e informó a los Oficiales rebeldes de que la Orden Imperial era sólo cuestión de tiempo y que debían asumir sus responsabilidades. El Teniente General Hori se unió al grupo a las 12:30 y confirmó, (esta vez sí), las palabras del General Yamashita. Poco después el Alférez Kurihara hablando en nombre del grupo solicita la presencia en el Ministerio de la Guerra de un enviado imperial. Comunicó que los Oficiales se suicidarían y que los Suboficiales trasladarían a las tropas a sus cuarteles. Yamashita junto con Kawashima se dirigieron de inmediato al Palacio Imperial para presentar al Emperador las peticiones de los sublevados, pero estas fueron rechazadas al manifestar el Emperador HiroHito que no enviaría ningún representante y que los Oficiales podían suicidarse sin necesidad de un emisario imperial.

Pero no todos los Oficiales estaban de acuerdo con las palabras de Kurihara. El Capitán Ando se enfureció con la propuesta gritando que “los Generales nos han utilizado como felpudos y nos hemos matado a nosotros mismos”. Su oposición al suicidio y la negativa del Emperador a atender su petición de la presencia del emisario imperial hizo que algunos Oficiales liderados por el Capitán Ando decidieran luchar. A las 14:00 el Comandante Kofuji congregó a los Oficiales y les leyó la Orden Imperial, (para cumplir con el procedimiento y que la orden fuera válida a todos los efectos), que les conminaba a regresar a sus cuarteles. A las 18:00 el Comandante Kofuji fue relevado del mando de la unidad que ostentaba de forma accidental en el marco del Estado de Emergencia.

A las 23:00 se decidió que las tropas gubernamentales llevarían a cabo un ataque total sobre las tropas sublevadas a las 05:00 del día 29.

En la mañana del 29 el “Ejército de los Justos” estaba rodeado por una fuerza de más de 20.000 hombres y 22 carros de combate dispuestos para el ataque. El inicio del ataque se había pospuesto para las 09:00 y a las 05:30 horas se había evacuado a los civiles de las zonas colindantes a los edificios ocupados. A las 08:00 comenzó la operación final de propaganda para convencer a las tropas sublevadas de que se rindieran.
La mañana del 29 de febrero, con las unidades rebeldes todavía en sus posiciones, todo estaba preparado para un ataqueLa mañana del 29 de febrero, con las unidades rebeldes todavía en sus posiciones, todo estaba preparado para un ataque
Desde tres aviones se lanzaron miles de panfletos instando a los soldados a rendirse, se colocó un dirigible con un gran cartel que rezaba “La Orden Imperial ha sido dada. No ofrezcáis resistencia”. Además se llevaron a cabo emisiones radiofónicas asegurándoles a los soldados que no era demasiado tarde para regresar a sus cuarteles. (Esas emisiones causaron problemas durante los juicios subsiguientes ya que algunas de ellas garantizaban que todos los delitos serían perdonados a aquellos que se entregasen).

Entre las emisiones, los panfletos y la propaganda, se produjo un efecto devastador que resultó en la práctica deserción de todos los sublevados para las 10:00. Dándose cuenta de la situación desesperada, para el mediodía la mayoría de los Oficiales sublevados habían liberado a sus tropas de las obligaciones. El Capitán Ando fue el último en rendirse y a las 13:00 encomendó a sus Suboficiales el mando de sus tropas e intentó suicidarse disparándose en la cabeza.
Las tropas al mando del Capitán Teruzo Ando, mandadas por los Suboficiales, regresan a los cuarteles la mañana del 29 de febreroLas tropas al mando del Capitán Teruzo Ando, mandadas por los Suboficiales, regresan a los cuarteles la mañana del 29 de febrero
El resto de Oficiales sublevados se reunieron en el Ministerio de la Guerra con el General Yamashita y el General Ishiwara, quienes les aconsejaron el suicidio como salida más honorable. Salieron del edificio permitiendo a los Oficiales que se quedasen armados dentro.

El Coronel Nobutoki Ide, miembro del Estado Mayor y antiguo Jefe del Capitán Nonaka entró en el edificio para entrevistarse con él. Minutos después el Capitán Nonaka se suicidaba de un disparo en la cabeza. (El Capitán Isobe manifestó durante el juicio que el Capitán Nonaka fue coaccionado para suicidarse y provocar una conducta imitativa en el resto de Oficiales). El último Oficial rebelde que se suicidó fue el Capitán Kono, a pesar de seguir hospitalizado y bajo custodia, clavándose un cuchillo una semana después del golpe de estado.

El resto de los Oficiales implicados en la sublevación fueron arrestados sobre las 18:00 y despojados inmediatamente de sus rangos.
Uno de los Oficiales implicados en el golpe de estado, se dirige hacia el Ministerio de la Guerra acompañado por una escoltaUno de los Oficiales implicados en el golpe de estado, se dirige hacia el Ministerio de la Guerra acompañado por una escolta
El 4 de marzo, por orden del Emperador, quedó constituida la Corte Marcial Especial que juzgaría a todos los implicados en la sublevación. Se interrogó a los más de 1500 hombres del “Ejército de los Justos” que participaron en la tentativa de golpe de estado. Al final sólo 121 fueron juzgados. 19 Oficiales, 73 Suboficiales, 19 soldados y 10 civiles. De ellos, todos los Oficiales, 43 Suboficiales, 3 soldados y todos los civiles fueron encontrados culpables. Los juicios duraron unos 18 meses.

El juicio principal contra los líderes y los instigadores de la rebelión, (los 19 oficiales y dos de los civiles), comenzó el 28 de abril. El juicio fue celebrado en secreto y los acusados no tuvieron derecho a abogado defensor, a presentar testigos ó a presentar alegaciones. Los Jueces prohibieron a los acusados hablar de las motivaciones del golpe de estado y les ordenaron que se ciñesen a declarar sobre las acciones que habían cometido. Se les acusó a todos ellos de rebelión contra el Emperador, de alta traición y de conspiración para asesinar, por lo que se solicitó para todos ellos la pena de muerte.

Todos ellos declararon que estaban amparados por la Proclamación del Ministerio de la Guerra, por su incorporación a las fuerzas de la Ley Marcial y que no se les había comunicado la Orden Imperial por el procedimiento adecuado. Los Jueces presentaron sus conclusiones unánimes y sus veredictos el 4 de junio, a resultas de los cuales se dictaron las sentencias el 5 de julio. Todos fueron declarados culpables y 17 de ellos condenados a muerte. Fueron fusilados en la prisión militar de Shibuya el 15 de julio de 1937, a excepción del Teniente Isobe y del Teniente Muranaka.

El otro juicio contra los instigadores civiles del golpe de estado, Ikki Kita y Mitsugi Nishida, se celebró seguidamente al de los militares y tuvo como principales testigos de cargo al Teniente Isobe y al Teniente Muranaka. A pesar de que las acciones que tomaron durante el golpe de estado fueron puramente indirectas, (como prestar apoyo ideológico por teléfono durante las primeras horas), ambos fueron acusados de alta traición y de instigar a la rebelión contra el Emperador.
El Teniente Isobe, sirvió como principal testigo de cargo contra Kita y NishidaEl Teniente Isobe, sirvió como principal testigo de cargo contra Kita y Nishida
Esto hizo que el General de División Isao Yoshida, que presidía el Tribunal que les estaba juzgando, elevase una protesta al Ministerio de la Guerra ya que consideraba que los cargos presentados no se correspondían con las acciones emprendidas por Kita y Nishida. A pesar de ello, la mayoría de Oficiales próximos a la Toseiha, tanto en el Tribunal como en el Ministerio de la Guerra, decidió que fueran juzgados por esos cargos. El General Yoshida escribió una carta meses después en la que reconocía que en la respuesta del Ministerio de la Guerra solo faltaba la sentencia de muerte para Kita y Nishida, ya que el Gobierno pensaba que eran personas muy influyentes en el estamento militar. Ambos fueron encontrados culpables de los cargos y sentenciados a muerte el 14 de agosto de 1937, siendo fusilados también en la prisión de Shibuya el 17 de agosto de 1937.

El único militar de alto rango que fue juzgado por su implicación en la sublevación fue el General Masaki, acusado de colaborar con la rebelión. Aunque su propio testimonio ante el Tribunal le declaraba culpable “per se”, el Tribunal le declaró no culpable el 25 de septiembre de 1937. Se cree que la influencia del nuevo Primer Ministro, Príncipe Fuminaro Konoe, fue decisiva para que no se le condenase.


7. El Militarismo llega al Gabinete del Gobierno – Ley de Movilización Nacional

A pesar del fracaso del golpe de estado, lo cierto es que consiguió sus objetivos en parte. El Gabinete de Gobierno del Primer Ministro Keisuke Okada renunció en pleno el 9 de marzo de 1936, siendo nombrado Primer Ministro Koki Hirota, (antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de Okada y ligado a la ultraderechista Sociedad del Dragón Negro), y Ministro de la Guerra el General Hisaichi Terauchi, quién presionó mucho a Hirota para que nombrase a algunos Ministros próximos a las tesis militaristas.
Koki Hirota, ultraderechista ligado a la Koykurukai, fue nombrado Primer Ministro en sustitución del dimitido OkadaKoki Hirota, ultraderechista ligado a la Koykurukai, fue nombrado Primer Ministro en sustitución del dimitido Okada
Además presionó para que solo militares en situación de servicio activo pudieran ser nombrados Ministros de la Guerra ó de la Armada, cuestión que fue autorizada por una Orden Imperial el 18 de mayo. Este hecho era de una enorme importancia porque significaba que los militares tenían un poder de veto efectivo en las decisiones y en las políticas del Gobierno, ya que según la legislación Japonesa si un Ministro dimitía sin designar a un sucesor, todo el Gabinete del Gobierno tenía que presentar su dimisión, y con los grupos de presión militares que seguían teniendo una amplia influencia en todo el estamento, (no olvidemos que la Toseiha seguía muy activa), esto no tardó en ocurrir ya que menos de un año después el General Terauchi dimitía ante la negativa de Hirota de disolver la Diet.
El General Terauchi, Ministro de la Guerra, provocó la caída del gabinete de HirotaEl General Terauchi, Ministro de la Guerra, provocó la caída del gabinete de Hirota
Ello ocasionó la caída del Gobierno de Hirota que fue sustituido por el General Senjuro Haysashi, próximo a la facción Toseiha, el 2 de febrero de 1937 y por un breve periodo de tiempo, ya que pidió volver al Consejo Supremo Militar ante la inminente e inevitable Segunda Guerra Sino-Japonesa.
El General Hayashi fue Primer Ministro en sustitución de Hirota, por un breve periodo de tiempoEl General Hayashi fue Primer Ministro en sustitución de Hirota, por un breve periodo de tiempo
En junio de 1937 el Príncipe Fuminaro Konoe, miembro del antiguo clan aristocrático Fujiwara, es designado Primer Ministro y un mes después se produce el primer enfrentamiento entre las tropas japonesas y las chinas en el “Incidente del Puente Marco Polo”. El Príncipe Konoe, en enero de 1938, manifiesta que no hay acuerdo de paz posible con Chiang Kai Shek, Presidente del Consejo Nacional Militar de China, y que no sólo rechaza las ofertas políticas que puedan llegar de Chinasino que se propone erradicar al Gobierno Chino. El 24 de marzo de 1938 el Príncipe Konoe y los militares del Cuartel General Imperial, (organismo militar autónomo e independiente del Gobierno), presentan a la Diet la Ley de Movilización Nacional que pone de forma efectiva todos los medios humanos y materiales al servicio del Gabinete del Gobierno y del Cuartel General Imperial.
El Príncipe Konoe, fue el Primer Ministro que puso en marcha la Ley de Movilización NacionalEl Príncipe Konoe, fue el Primer Ministro que puso en marcha la Ley de Movilización Nacional
La Ley de Movilización Nacional contaba con 50 artículos que establecían el control sobre las organizaciones civiles, (incluyendo los sindicatos y las asociaciones empresariales), la nacionalización de las industrias estratégicas, el control de precios, el racionamiento, y la nacionalización de los medios de comunicación. El Gobierno tendría presupuestos ilimitados para subsidiar la producción de guerra y para compensar a los productores por las posibles pérdidas que pudieran tener por la movilización bélica. Además el Gabinete del Príncipe Konoe promulgó la Ordenanza de Selección para el Servicio Nacional, como complemento a la Ley de Movilización Nacional, que permitía al Gobierno seleccionar a trabajadores civiles para mantener un adecuado nivel de mano de obra en los sectores que se considerasen estratégicos para el esfuerzo de la guerra.

El programa de puesta en marcha de la Ordenanza se le encargó al recién creado Ministerio de Bienestar que encabezaba el Ministro Koichi Kido, y en su máximo de actividad llegó a seleccionar a más de 1.600.000 hombres y mujeres, mientras que otros 4.500.000 fueron calificados como seleccionables, lo que de hecho les impedía dejar sus trabajos sin autorización del Ministro Kido.
Los trabajadores no podían renunciar, ó cambiar de trabajo, sin autorización del Ministro de Bienestar, Koichi KidoLos trabajadores no podían renunciar, ó cambiar de trabajo, sin autorización del Ministro de Bienestar, Koichi Kido
La Ley de Movilización Nacional, la Ordenanza de Selección para el Servicio Nacional, la fundación de la Liga de Miembros de la Diet para el apoyo de la Guerra Sagrada, o la formación de la Asociación para la Asistencia al Gobierno Imperial, (con el futuro Primer Ministro Hideki Tojo), fueron todas ellas instigadas por el Príncipe Fuminaro Konoe, que además también fue quien impulsó la incorporación de Japón al Pacto Tripartito y el despliegue de tropas en la Indochina Francesa después de la caída de Francia, imponiendo una dictadura militar “de facto” en lo que el propio Príncipe Konoe calificaría como “democracia de ficción”.

8. Fuentes

https://en.wikipedia.org/wiki/February_26_Incident
http://newhistories.group.shef.ac.uk/wo ... -incident/
http://newhistories.group.shef.ac.uk/wo ... -incident/
https://en.wikipedia.org/wiki/Imperial_Way_Faction
https://en.wikipedia.org/wiki/T%C5%8Dseiha
http://www.enemyinmirror.com/tag/kodoha ... y-faction/
https://en.wikipedia.org/wiki/October_incident
http://general-history.com/the-showa-restoration-japan/
http://www.newworldencyclopedia.org/entry/Showa_period


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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por tigerwittmann » 25 05 2017 12:39

Saludos camaradas.

Estupendo artículo, camarada Oerlikon. Mi enhorabuena.

Desconocía los diferentes intentos de asesinato al Emperador Hirohito. Sin duda la toma del poder por parte de la facción militarista, marcó un punto de inflexión muy importante en los acontecimientos desarrollados en Extremo Oriente durante las décadas de los 20, 30 y 40.

Saludos.



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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por guti99 » 25 05 2017 19:13

Como siempre un gran articulo camarada.

Me ha gustado leerlo. Tratando sobre todo de la parte asiática del conflicto. Que siempre es menos conocida.
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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por Marklen » 25 05 2017 19:59

El auge de los militares en política también se debió al creciente sentimiento de superioridad de los hasta en ese momento victoriosas fuerzas armadas japonesas, recordemos que desde fines del siglo XIX, se habían envueltos en varios conflictos, con China y la Rusia Zarista, finalizando en la batalla de Tsushima en 1905 de la cual habían emergido como el país dominante del sudeste asiático y la potencia militar a tener en cuenta, estos triunfos ya los envalentonaron a sentirse destinados como las antiguas castas de Samurais y Shogunes, a ser los únicos en poder regir los destinos de esa nación en nombre del emperador.

Estupendo articulo camarada Oerlikon, como ya nos tienes acostumbrados, nada que corregir.

Saludos
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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por CHESTERNIMITZ » 25 05 2017 20:21

Magnifico tema......excelente compañero Oerlikon
Comentar que este auge en mi opinión se debe creo yo a la apertura de Japón durante los años 1845 a 1895, y la corriente colonialista de distintas naciones de Europa, que desencadena en la Guerra Ruso-Japonesa de (8 de febrero de 1904-5 de septiembre de 1905) y el posterior alineamiento de Japón con los Aliados en la Primera Guerra Mundial. Evidentemente ese afán expansionista y su filosofía racial superior oriental también influyo en la siguiente guerra con los chinos y en la posterior Guerra Mundial

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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por Oerlikon » 25 05 2017 22:47

Hola:

Tienen razón Marklen y Chester, y por eso inicio el artículo con el Emperador MutsuHito y la Restauración Meiji.

Esas victorias y esa superioridad, no la vieron refrendada al final de la Primera Guerra Mundial, donde las potencias occidentales les dieron un poco "de lado", en lo que algunos de los Generales más ultras consideraron un engaño por parte de esas potencias y una traición política de los burócratas de la Diet y de los capitalistas de la zaibatsu.

A mí, mientras escribía el artículo, me sorprendió sobre todo la fragilidad de los gobiernos y la "facilidad" con que todos se arrogaban el hacer el bien, (según sus ideas), siempre en nombre del Emperador.
Fue una época ciertamente convulsa.

Un saludo.
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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por James Doolittle » 26 05 2017 19:53

Excelente aporte.
Saludos
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Re: El Auge del Militarismo en Japón

Mensaje por abhang » 27 05 2017 19:19

Estupendo artículo, aunque reconozco que mis limitados conocimientos se hacen más visibles mirando hacia el Lejano Oriente;

un artículo esclarecedor sobre los hechos anteriores a la guerra de Japón, y con la sorpresa de que no había oído hablar de los atentados a Hirohito.
El sudor ahorra sangre, la sangre ahorra vidas, y el cerebro, las dos cosas. (Erwin Rommel)


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