Los “servicios” secretos vascos

Descripción: El primer paso para la reorganización de la agencia de información se produjo el 15/8/41, cuando Jesús Solaun y Pepe Mitxelena se reunieron en el monte Larun.

Los servicios de inteligencia

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Alcazar
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Los “servicios” secretos vascos

Mensaje por Alcazar » 22 01 2008 13:41

Los “servicios” secretos vascos

El primer paso para la reorganización de la agencia de información se produjo el 15 de agosto de 1941, cuando Jesús Solaun y Pepe Mitxelena se reunieron en el monte Larun, restableciendo la conexión entre Francia y el interior. A lo largo del año 1942 se recobró el contacto con Nueva York mediante los barcos de la antigua naviera Sota (...)

El primer responsable de la organización en Bilbao fue Flavio Ajuriaguerra, alias Robin, coordinado con su hermano preso en Burgos. Flavio ofreció a Gran Bretaña los servicios de los vascos. El embajador Hoare necesitaba agentes en el norte y aceptó con ciertas reservas. Su primera petición fue que los “servicios” vigilasen las navieras Trasatlántica y Aznar que en sus viajes desde América hacían contrabando de materiales estratégicos y servían para trasladar información y agentes nazis. Durante el verano de 1942 se organizaron redes clandestinas de paso. Los vascos, a través de Timoteo Plaza, ofrecieron diecisiete itinerarios, de los que se adoptaron dos. El Consulado británico en Bilbao se convirtió en uno de los principales centros de información en la península, con tres operadores de radio para transmitir las 24 horas. Simbólicamente, los agentes vascos solían contactar con sus patrones británicos en el cementerio inglés de Loiu, donde se inhumaba a los pilotos de la RAF arrojados por el Cantábrico en sus luchas más allá del horizonte.

Los resultados no se hicieron esperar. Un tal Mendizábal consiguió la lista de los marinos nacionalistas alistados por los nazis. Se contactó con todos ellos, ofreciéndoles la alternativa de convertirse en agentes dobles o denunciarlos. Otro informador reveló la identidad de los espías alemanes que en el Marqués de Comillas y el Magallanes pensaban desembarcar en Estados Unidos. Lo mismo sucedió en el Monte Amboto y Monte Albertia de la línea con Buenos Aires. Estas acciones debilitaron decisivamente el operativo del espionaje nazi en América.

El control de los almacenes portuarios obtuvo buenos resultados. Manolo Zulaica, de la Oficina de Prácticos de Portugalete, era el encargado de vigilar los envíos de mineral de hierro hacia los altos hornos de Beaucau. Este agente fue quien se apuntó los mayores éxitos. Preparó la captura de un buque por la resistencia. Los barcos de cabotaje alemanes cargaban mineral en el puerto exterior y después fondeaban en el abra hasta partir hacia Baiona. Tres santurtzianos, Isidoro Villanueva, Luis Fernández y Pedro Eugenio Loza, y el capitán francés Josef Lorren plantearon la captura de uno de estos barcos y llevarlo a Gibraltar. El Consulado les dio el visto bueno y aseguró que una escolta y el suministro de combustible les esperarían frente a Galicia. La tarde del 24 de junio de 1943, los cuatro, pistola en mano, abordaron el Baltic, de 400 toneladas. Encerraron a sus siete tripulantes y pusieron proa al este. Pero en Galicia, ¡horror, nadie les espera! Sin combustible para llegar hasta la base británica, parece que los peces o el paredón serán su destino. Afortunadamente, apareció un barco de la Francia libre que les ayudó a salir del trance, aunque en Gibraltar los trataron como prisioneros de guerra.

Manolo Zulaica también informó que el mercante Baldur, de 6.300 toneladas, tomaba mineral en Saltacaballos, un cargadero en mar abierto cercano a Castro. La Royal Navy no dejó escapar este fácil blanco y el submarino Spectre lo hundió el 23 de mayo de 1944. El Gobierno británico presentó excusas a Madrid por la flagrante violación de sus aguas jurisdiccionales, culpando al comandante del submarino, como es de rigor en estos casos. La acción más importante de Manolo fue también la menos espectacular. Descubrió en un almacén portuario una remesa de motores Daimler Benz DB 601 de 1175 hp destinada a Japón. Los nipones diseñaban excelentes aparatos, pero con el handicap de que sus motores radiales proporcionaban poca potencia y no permitían una buena aerodinámica, perjudicando la velocidad máxima. En Tokio disponían de los planos del motor en línea alemán DB 601, que montaban bajo licencia para su caza más rápido, el Kawasaki 61. Pero, por algún fallo de fabricación, los motores funcionaban mal, con frecuentes averías, pérdida de potencia y escasa vida operativa. Los japoneses pidieron algunos DB 601 originales para descubrir dónde radicaba el error. El aviso de la resistencia frustró este envío, persistiendo el problema en la línea de montaje japonesa. En el Bocho también se gestionó la entrega de otro buque, el “Sebastián”, abordado por los aliados frente a la costa mediterránea francesa el 29 de octubre de 1943.

En esta red actuó también Eugenio Zubillaga, que procuró información sobre las fortificaciones del Cantábrico y La Línea. Policarpo Larrañaga vigilaba el contrabando de joyas y obras de arte expoliadas por los nazis. (...)

Fuente: libro "Espías vascos" de la editorial Txalaparta.

javivizc
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Re: Los “servicios” secretos vascos

Mensaje por javivizc » 13 12 2012 15:43

Una historia extraordinaria. Me buscaré el libro :)

Un saludo!
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