Esto probablemente nos está llevando, en mi opinión, a diluir el debate en extremo. Cada ámbito de mando requiere otras cualidades. Rommel tenía una capacidad táctica impresionante, pero estratégicamente hacía aguas por todas partes. Sencillamente, le faltaba ese talento. Paulus era un planificador perfecto "entre bastidores", pero no estaba en condiciones de mover unidades directamente. Guderian poseía ambas cualidades, pero le faltaba mano política (parece que tenía un pronto de tres pares... basta leerlo, al menos en original). Eisenhower militarmente no era ninguna luz, pero no creo que hubiese habido otro general capaz de llevar las riendas como lo hizo él: el político con conocimientos militares suficientes para mantenerlos a todos en el redil.Erwin Rommel escribió: El tema es que no es lo mismo ser un general de Estado Mayor, que mandar un cuerpo de ejército que estar al mando de tu división. Son tres papeles totalmente diferentes. Y gente muy buena en una de esas tareas puede ser menos brillante en otras: ejemplo clásico de ello es Paulus. Pero también podemos citar a Rommel, que en Francia fue, posiblemente, el más brillante mando divisional de la 2GM junto a Guderian.
A los respectivos dirigentes, independientemente del título que pudiesen ostentar cara a las fuerzas armadas, hay que darles de comer aparte. No son, sencillamente, militares profesionales y por tanto por definición ineptos para tal mando.
Quizás si "etiquetamos" un poco las categorías sea más fácil establecer comparaciones más adecuadas.










