Roland Emmerich: «Los nacionalismos provocaron la Segunda Guerra Mundial»

Descripción: El cineasta alemán dirige «Midway», una película sobre la decisiva victoria de Estados Unidos contra Japón medio año después del desastre de Pearl Harbor.

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Roland Emmerich: «Los nacionalismos provocaron la Segunda Guerra Mundial»

Mensaje por Bertram » 03 11 2019 09:51

El cineasta alemán dirige «Midway», una película sobre la decisiva victoria de Estados Unidos contra Japón medio año después del desastre de Pearl Harbor.

Roland Emmerich, director de Midway durante un descanso del rodajeRoland Emmerich, director de «Midway» durante un descanso del rodaje
Considerado el «maestro de los desastres» y un director muy rentable para los estudios de Hollywood, a Roland Emmerich (Stuttgart, 1955) se le consintió casi todo. En un pirotécnico delirio de efectos visuales, el cineasta alemán envió alienígenas a la Casa Blanca en «Independence Day», sumergió la Estatua de la Libertad en «El día de mañana» y arrasó el planeta en «2012», pero la industria le cerró la puerta cuando intentó replicar la Batalla de Midway, la decisiva victoria de Estados Unidos contra Japón en el Pacífico seis meses después del ataque nipón a Pearl Harbor.

«A Sony le pareció una idea fantástica al principio, pero cuando se enteraron de que podría superar los 100 millones de presupuesto le tuvieron que preguntar a los propietarios japoneses, que rechazaron la idea porque no querían hacer una película tan cara sobre una batalla que perdieron», explica el director en una entrevista con ABC. «Me sentí realmente deprimido», confiesa.

Como uno de sus protagonistas, esos que sobreviven a toda clase de catastróficas contingencias, Emmerich terminó saliéndose con la suya. Dos décadas más tarde, el director de «El patriota» (2000) encuentra en la convulsa actualidad la excusa perfecta para estrenar (por fin) la deseada cinta. Una en la que, por supuesto, no faltan las explosiones. «Cuando miras a este mundo, y no solo en España sino en todas partes, ves que el nacionalismo está resurgiendo, por eso creo que es un buen momento para hacer esta película: conviene recordar que los nacionalismos fueron los que provocaron la Segunda Guerra Mundial», apunta, reflexivo, sobre uno de los mensajes del filme, en el que también aprovecha para usar el famoso eslogan de Donald Trump en contra del presidente estadounidense: «Es la historia de cómo unos jóvenes, de manera desinteresada, defendieron su país y la democracia contra el fascismo. Al ver la película, los estadounidenses podrán volver a hacer de verdad América grande de nuevo».

Heredero de Spielberg

Admirador profeso de Steven Spielberg desde que comenzó a estudiar en la escuela de Múnich, donde sus compañeros preferían a compatriotas como Wim Wenders o Rainer Werner Fassbinder, casi todas las películas del cineasta tratan sobre personas normales que se enfrentan a circunstancias increíbles.

De ahí que, además de reivindicar la gesta de Midway, la película centre sus esfuerzos en el compromiso de Dick Best, un piloto del Escuadrón de bombardeo VB-6 del portaaviones USS Enterprise cuya entrega sirvió para frenar el avance nipón en el Pacífico. A costa, eso sí, de sus pulmones, destrozados tras absorber sosa cáustica en una de sus incursiones aéreas. «Fue uno de los dos pilotos que destruyeron dos portaaviones en un día. Ningún libro relata la épica de Best (Ed Skrein), como sí sucede con el otro aviador, Clarence Dickinson (Luke Kleintank)», dice Emmerich, que, además, tiene un «vínculo emocional» con este piloto bombardero. «Tenía un tío que se contagió de tuberculosis y no paraba de toser sangre. Mis hermanos intentaron ayudarle y le llevaron al hospital, pero llegaron tarde. Mi hermano se hizo médico por él, y yo le honro con esta película», reconoce.

No es al único al que rinde homenaje en «Midway», que se estrena la próxima semana en EE.UU. y el 5 de diciembre en España. Sin el parche pero con sus airados gestos y una cámara siempre cerca, el genio del cine John Ford también hace sus pinitos en el filme. Emmerich no duda en replicar, en una escena de la cinta, el coraje del director de «El hombre tranquilo», que filmaba en el atolón el cortometraje documental «La batalla de Midway» (1942), con imágenes reales del ataque japonés y con el que ganó el Oscar en 1943.

El genio de Ford

«Tuvo una corazonada y grabó allí y, de repente, había llamas por todas partes y parecía como que había dispuesto todo para su película, aunque realmente no sabía qué estaba pasando. En el momento del ataque, además, les ordenaron refugiarse en el búnker, pero él, en cambio, despotricaba sobre las reglas y esas tonterías, y por esa heroicidad merecía estar en esta película», alaba Emmerich.

Palabras menos amables le dedica el cineasta alemán a Michael Bay, que dirigió hace 18 años «Pearl Harbor», retrasando, una vez más, el idilio casi imposible de Emmerich con «Midway». Quizás por rencor, o bien frustrado por las limitaciones del filme de Bay, a todas luces menos riguroso con uno de los episodios más dolorosos en la historia de Estados Unidos. «Los personajes de mi película son reales, no ficticios, y no necesito abordar una historia de amor para darle interés. “Pearl Harbor” es la típica película de finales de los noventa», critica el director de «Godzilla» (1998).

Aunque excusa el perfil bajo de la cinta protagonizada por Ben Affleck y Josh Hartnett, sobre todo por las dificultades técnicas para rodar ese tipo de escenas de acción hace casi dos décadas, es incapaz de mostrar clemencia con algunos aspectos, injustificables, de la cinta de Bay. «Cogieron el episodio de Pearl Harbor e inventaron una historia en torno a eso... pero usaron los aviones incorrectos y cosas así. Cuando lo vi, me sentí un poco molesto porque me había documentado bastante sobre el tema y no pude dejar de pensar: “Oh, Dios mío, entendieron todo mal”», admite Roland Emmerich al otro lado del teléfono.

Sin olvidarse de la heroica incursión Doolittle, a quien da vida el actor Aaron Eckhart, y su estratégico bombardeo a Tokio, la película emplea tres líneas argumentales que representan tres perspectivas entrelazadas sobre la batalla, con las que el director dosifica la acción de una película que se extiende hasta los 138 minutos de metraje.

Los pilotos a bordo del portaaviones USS Enterprise soportan casi todo el peso del filme, con las escenas de acción más arriesgadas. Comandan su ataque desde Pearl Harbor el oficial de Inteligencia Naval Edwin Layton (Patrick Wilson), el descifrador de códigos Joseph Rochefort (Brennan Brown) y el almirante Chester W. Nimitz (Woody Harrelson), que averiguaron los planes de la Armada imperial y tejieron una trampa para contrarrestar su ataque. Y la tercera historia se centra en los oficiales japoneses, en el honroso pesar con el que digirieron la derrota.

Y así, en tres frentes, el «más americano de los directores alemanes» honra su título, reivindica la gesta norteamericana contra el Eje y, casi por primera vez, se olvida de los desastres.


Fuente: ABC
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Re: Roland Emmerich: «Los nacionalismos provocaron la Segunda Guerra Mundial»

Mensaje por alsair2781 » 12 11 2019 13:03

esperemos que este buena la película, buen aporte camarada saludos
En combate cercano, la victoria es del que tiene una bala más en el cargador.
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